30 de març 2006

Espacios turísticos. La hora de lo público

Uno de los talones de Aquiles más evidentes de la versión liberal del mundo es la geografía. Los espacios gestionados sólo por las leyes del mercado son espacios ahogados por lo que Joan Cals denomina “la tiranía de las pequeñas decisiones”. Este conflicto es aún más evidente en los espacios turísticos: Borren lo público de un destino turístico y préstense a firmar su acta de defunción. Y eso es así por la singular naturaleza de los espacios turísticos.

Los turistas son consumidores de lugares. También de servicios, de productos o de sistemas. Pero por encima de todo, la experiencia turística es la necesidad de establecerse temporalmente en un espacio, que no es el propio. Un espacio (turístico) en el que proyectamos nuestras utopías particulares. Sin espacio no hay turismo. Sin el desplazamiento de los visitantes fuera de su entorno habitual no hay turistas. Es fácil intuir el conflicto: por un lado, el espacio turístico es el factor de atracción, es el criterio que determina la selección del visitante. Por otro lado, el espacio es también el escenario en el que se sitúan los equipamientos necesarios para la práctica turística: alojamiento, restauración, equipamientos de ocio... Y este último tiene tendencia a ahogar el primero. Por eso la historia del turismo está jalonada de espacios fracasados, en los que la tendencia compulsiva al crecimiento ha deteriorado el factor que explicaba la atracción del destino y, como si se tratara de una filoxera, lo acaba matando.

Desde la perspectiva del mercado, la iniciativa individual es la ocupación del suelo y su maximización. Cuanto más alto, mejor. Cuanto más extenso, más ingresos. Desde la perspectiva del destino, la competitividad depende en buena parte de la calidad del paisaje, el tejido urbano y el equilibrio inestable de la estética del lugar. Es cierto que llevado a su extremo, la protección de un espacio niega su capacidad de crecimiento y, además, puede crear una suerte de pesebrismo, una re-construcción temática de un pasado idealizado. Pero el otro lado del péndulo son los muros de hormigón frente a la playa (que en Platja d’Aro tapan los rayos solares de la tarde), el hormigueo de urbanizaciones en la costa fracturada o la pérdida de la trama medieval de algunas ciudades.

Los espacios turísticos tienen otra propiedad. Aunque cada empresa (un hotel, un restaurante) es un producto en sí mismo, el producto efectivo es el destino en su conjunto. El producto es el todo y no la suma de sus partes. Si los modelos de gestión, los sistemas de calidad o los estándares del servicio son muy dispares, el destino cae en una esquizofrenia que puede ser mortal. Es como una Denominación de Origen: Si los productores de la D.O. no consensúan un estándar de calidad, la calidad de la marca la fijará el peor de sus productos. Si un restaurante perpetra una paella, en vez de cocinarla, el daño de la imagen no sólo afecta a ese restaurante, sino al conjunto de la localidad.

El tercer problema de la política liberal del turismo es la opacidad de la oferta. En el turismo, el consumidor potencial no tiene un contacto con el producto previo a la decisión de compra. Por eso, los turistas no compran un lugar, sino la imagen del lugar. No “adquieren” un destino por cómo es sino por cómo se imaginan que es. Cuando un turista llega al destino y comprueba in situ el valor real de los servicios que ha adquirido ya es demasiado tarde. No es fácil resolver esta tensión. Y por eso determinadas administraciones han creado umbrales de calidad, criterios mínimos por debajo de los cuales una empresa no puede operar; igualmente, algunas etiquetas acreditadas pueden ejercer el papel de salvaguarda de un mínimo de calidad que la opacidad del sistema puede negar. Por cierto, el hecho de que son los consumidores quienes se desplazan hasta el objeto del consum y no a la inversa (como sucede con cualquier bien de consumo) genera un último problema. Comúnmente, la geografía del consumo hace invisible la geografía de la producción. Como el consumidor final no tiene información sobre los procesos (ambientales, sociales, económicos) que han creado un producto, no puede ejercer fácilmente una “ética del consumo”. En el turismo, el escenario es otro: ahora la geografía de la producción y la geografía del consumo coinciden. Y los consumidores tienen información (parcial, es cierta) sobre los procesos sociales o ambientales que permiten un producto turístico. Es como si al comprar un jersey de Benetton nos tuviéramos que desplazar no a la tienda del shopping mall más cercano, sino a la maquila de Honduras o de Nicaragua.

Escribo estas líneas desde una localidad de la Costa Brava, triturada por la incapacidad de la gestión turística y atenazada por mil problemas. Sólo espero que de una vez por todas, también en los espacios turísticos, la administración pública ejerza su papel de regulador, planificador y dinamizador. Apenas hay oposición. Los grandes capitales hace tiempo que se han marchado a otras playas en las que perpetran los mismos errores bajo la bandera del mercado.

[Publicado en www.socialdemocracia.org]

24 de març 2006

"¿Sabe usté?"

En taxi por Madrid. Al taxista le salen tantos pelos de las orejas que se podría hacer unas trenzas. Huele a cerrado. Tiene una uña larga en el dedo meñique que martillea con el volante e intento imaginarme la melodía. Es Camarón, seguro. Del retrovisor cuelgan imágenes santeras y hay un San Pancracio descolorido que me mira muy mal, quizás porque ha adivinado que me recuerda mucho al de Crash. Apenas puedo oir la radio, pero creo reconocer a los tertulianos matutinos de la Cope. Aún queda un trecho hasta Capitán Haya y me siento prisionero del tiempo.

Con su única ceja me escudriña por el retrovisor, mientras la uña ha dejado el cante jondo y se suelta un bolero. En la radio, de fondo, muy bajo, diría que hablan de la tregua de ETA.

- ¿Sabe usté?. Miro al cielo y me temo lo peor.

- El miércole, cuando dijeron lo de ETA, me dio por llorar como un niño. Hasía mucho tiempo que no lloraba...

Sonrío. Y pienso que la paz no la escriben los tratados. Ni los políticos. Que la paz sólo es posible cuando la gente llora. Y sin darme cuenta mi dedo meñique, con mucha menos pericia, y el suyo resiguen la música de Silvio Rodríguez. Y en una plaza liberada, me detendré a llorar por los ausentes...

21 de març 2006

Nous turismes (I)

Fa uns dies que no faig una altre cosa que parlar de turisme. De Lloret a Calonge, de Sabadell a Sant Boi o del Pla de l'Estany a Cambrils, els espais turístics s'interroguen sobre el seu destí. Com l'oracle de Delfos o la calavera de Hamlet, els llocs turístics dubten: ja no saben què són i sospito que tampoc què volen ser. La gestió turística és avui la gestió de la incertesa, que segurament és l'única de les gestions que val la pena assumir.

La primera revolució ha estat silenciosa. És la revolta dels individus. Si durant 40 anys, l'acte de consum ha estat en certa manera un acte col·lectiu (és a dir, la negació d'un mateix), ara consumir és tot el contrari: un acte d'afirmació del jo. Consumir vol dir triar, rebutjar, acceptar, tolerar o desitjar. L'elecció de la roba, del cotxe, de la residència o del pentinat és una opció personal que ens defineix com a individu. Però també som el que no comprem, el que no consumim, fins i tot des de la militància activa. La reacció contra les companyies de menjar ràpid és el moviment de l'slow food; contra l'explotació de les maquil·les, el boicot als productes o el comerç just... Consumir vol dir (més que mai) definir qui som i qui no som.

L'impacte d'aquest procés en el turisme és capital. Durant 40 anys, les destinacions turístiques han estat la reproducció mimètica d'un model estàndard. Per això, en les ciutats de platja convencionals ens envaeix una estranya sensació de deja vu. Els mateixos hotels, els mateixos edificis, els mateixos fronts de mar, els mateixos complexos comercials... Però els nous turistes cerquen tot el contrari: són caçadors de singularitats. I això ha deixat en fora de joc les destinacions clàssiques, que ara s'han de reiventar de nou. Aquest és el principal efecte d'allò que podríem anomenar el pas del turisme fordista al turisme post-fordista: la crisi de la massificació i la demanda de llocs singulars.

En aquest nou escenari, les destinacions turístiques han intentat crear factors de singularitat: dels camps de golf als parcs temàtics, dels museus a les reserves naturals, dels complexos d'oci als festivals de música, les destinacions turístiques intenten imaginar què els fa diferent i per tant, què els fa atractius. Sovint, però, aquells elements que han estat ideats per a enriquir l'oferta tradicional, per a diferenciar-la de la resta, s'escampa de nou pel territori. Allò que es dissenyà per a ésser singular esdevé estàndard. Per això, la Costa Brava té prop de 25 campanyes gastronòmiques i una vintena de festivals de música internacional. L'antídot contra la nova homogeneïtzació és la creativitat i la identitat. Però d'això en parlaré un altre dia. Ara m'esperen a Lloret.

16 de març 2006

El joc de daus

Avui els hi faré una confidència. És molt aviat: la ciutat dorm, fins i tot els més noctàmbuls. He d'acabar alguns temes pendents que em persegueixen com el Cobrador del Frac. Però abans de començar, cafè en mà i Madredeus de fons, he fet una ullada a les edicions digitals de la premsa.

La lectura no és agradable (news, bad news): la mala educació de Zaplana, el naufragi d'una altra pastera (amb el teló de fons de les imatges del EPS), les 350.000 foques sentenciades a mort pel govern de Canadà o el trist suïcidi d'Eivissa.. Però em fixo en una notícia terrible. Sis persones agonitzen un un hospital de Londres pels efectes d'un fàrmac. Vuit voluntaris havien rebut uns 3.000 euros per una feina arriscada: provar un nou antiinflamatori en període de proves, que els ha produït danys en els òrgans vitals i una malformació de tot el cos.

Una confidència, els hi havia dit. Jo també he estat objecte d'un experiment mèdic. Durant varis mesos, em van administrar unes dosis d'un fàrmac que ara és receptat regularment. Com saben, en aquests experiments uns individus reben un placebo, és a dir, una pastilla inoqua. Mai he sabut si realment em vam subministrar el fàrmac en qüestió o una pastilla de talc (un placebo comú). Però en els pobres vuit voluntaris de Londres, aquesta decisió aleatòria ha marcat la vida dels uns i dels altres, com en una partida de daus o una versió moderna de la ruleta russa. De vegades viure és només això: el resultat d'una partida de daus. Els deixo que la feina apreta... Per cert, no es perdin el darrer disc de Madredeus: ideal per a nits llargues.

13 de març 2006

Nacions postmodernes (I)

El debat de les nacions és un fals debat. Durant el segle XX, els conflictes nacionals eren conflictes de fronteres. I els discursos nacionals, simples conjugacions dels verbs trencar, unir, annexionar, integrar, pertànyer o relacionar. Vivim encara empresonats en els vells debats, intentant delimitar els límits. I els politòlegs se senten com aquell anglès que pujà un puig i baixà una muntanya.

Un fals debat, he insinuat... El problema de les nacions contemporànies no són els seus límits, sinó la seva naturalesa. O dit en unes altres paraules, les nacions ja no són el que eren. En les properes setmanes, intentaré demostrar que les coordenades clàssiques de la nació són tan anacròniques com la màquina d'escriure, les ballestes o les antenes de Ràdio Liberty. De l'efimeralitat a la societat en xarxa, de la globalització a les noves identitats, tot sembla jugar en contra del concepte clàssic (romàntic i il·lustrat) de la nació. I avui m'agradaria parlar de les efimeralitats, en un món que no para de bellugar-se.

Les nacions es basen en el principi de la vinculació entre els elements afectius de l'individu i el seu territori. La lenta redacció de la biografia personal es va fixant en el paisatge i permet reforçar el sentit de pertinença. Aquest és el meu lloc perquè és també el lloc de la meva infantesa, el receptacle dels meus records. En segon lloc, els individus relacionen els llocs amb el seu projecte de futur. És la segona relació afectiva necessària: Aquest és el meu lloc, perquè és on vull passar la resta de la meva vida, és l'escenari d'allò que ha de passar. I finalment, hi ha un tercer vincle afectiu que està molt present en les comunitats tradicionals i és el lligam de l'espai amb els avantpassats. Aquest és el lloc en el que varen viure i morir els meus familiars, la meva identitat.

Per tant, la nació fixa en certa manera un vincle emocional i afectiu entre la biografia i el lloc, entre la meva identitat personal i l'espai col·lectiu. El problema apareix quan els individus es belluguen. De fet, la immigració incomoda el concepte tradicional de nació, perquè sobtadament uns individus estan lligats a uns espais llunyans i no reconeixen en els seus espais d'acollida els elements del passat. Però els nouvinguts projecten en el nou lloc els seus somnis de futur. No és l'espai dels seus pares, ni dels records d'infantesa, però sí serà l'espai dels seus fills. Aquesta lògica explica l'adaptació de la immigració dels 60 al paisatge català: en el fons, hi ha un projecte de vida i una aposta per un futur millor. Però, com diu la cançó, els temps estan canviant.

La societat contemporània es caracteritza per una mobilitat sense precedents. En primer lloc, podem constatar un creixement exponencial dels desplaçaments residència - treball. Aquest és un procés originat parcialment per un model d'urbanització extensiva que lluny de crear polaritats, ha afavorit una extraordinària "esquitxada urbanística", però també per la generalització dels espais metropolitans o pseudo-metropolitans. Triem un municipi: Parets del Vallès. Dels 7.000 ocupats llargs, només 2.500 treballen a Parets i uns 4.700 treballen fora del municipi; però a més més de 8.000 persones d'altres municipis viatgen cada dia a Parets a treballar. Si penseu que és una excepció, comproveu aquí el grau de mobilitat del vostre municipi. Els individus han entrat en una mena de zàpping territorial, que afecta la relació entre biografia i lloc: espai de treball, espai d'oci, espai de residència, espai cultural... Es podria argumentar que tots aquests espais són en realitat les diferents parts d'una mateixa entitat territorial, que és Catalunya. Un altre dia discutiré aquesta concepció i em referiré a la nanoescala.

Hi ha un segon component sobre els desplaçaments que afecta de forma més sensible encara la relació entre individu i lloc. Si estudiem els desplaçaments migratoris, constatem una novetat. La versió clàssica dels 60 (de Cartagena a Santa Coloma o d'Úbeda a Palamós) està essent substituïda per itineraris complexos. Els immigrants es mouen d'un lloc a un altre i després a un altre, que probablement no serà el darrer destí. Podeu estudiar, per exemple, el comportament de la immigració del Baix Empordà en el treball de Solana. De fet, els catalans també han entrat en aquesta concepció fràgil de l'assentament, especialment entre els joves "Visc amb un pis de Barcelona, passo un any d'Erasmus a Florència, m'instal·lo a Sant Quirze del Vallès, em venc el pis i em trasllado a Reus...". A diferència de la concepció col·lectiva dels 70 o fins i tot els 80, molts catalans consideren que probablement el seu lloc de residència actual no serà el lloc de residència definitiu. I això trenca un principi bàsic que havíem comentat anteriorment: la identificació entre espai i projecte de vida.

Per tant, la concepció moderna de la nació no es pot sustentar només en el principi clàssic de la vinculació entre individu i comunitat, sinó que ha de ser capaç d'integrar la fragilitat de les relacions efímeres, la incertesa de saber quina pot ser la nostra nació demà.

10 de març 2006

DEBATAMOS EL ESTATUTO (IV)

Iba a hacer un chiste fácil del tipo: "No hace falta que insista en la importancia de los preámbulos". Aunque preámbulo quiere decir literalmente "lo que está delante o lo que se hace antes de" (ustedes ya me entienden), el preámbulo del Estatuto ha sido el último acuerdo de la Ponencia. Un preámbulo no tiene el valor normativo de un artículo. Pero es ciertamente un elemento fundamental del texto: explicita la filosofía de todo el texto, el porqué y el para qué.

Cataluña se ha ido construyendo a lo largo del tiempo con las aportaciones de energías de muchas generaciones, de muchas tradiciones y culturas, que han encontrado en Cataluña una tierra de acogida.

El Estatuto no dice que un catalán es un señor vestido con fajín y barretina, devorador de butifarras y mongetes, recitador de Pla y de Verdaguer, melómano de sardanas y habaneras, entrenador de gossos d'atura, devoto de la Virgen de Montserrat y socio del Barça y del DKV Joventut. Aunque a algunos les pueda parecer increible, el Estatuto permite ser catalán y profesor de sevillanas. Es más. El Estatuto explicita que no hay "una cultura catalana", sino que Cataluña es el resultado de muchas tradiciones y culturas.

El pueblo de Cataluña ha mantenido a lo largo de los siglos una vocación constante de autogobierno, encarnada en instituciones propias como la Generalitat -creada en el 1359 en las Cortes de Cervera- y en un ordenamiento jurídico específico recogido, entre otras recopilaciones de normas en las "Constituciones y otros derechos de Cataluña". Después de 1714, ha habido diversos intentos de recuperación de las instituciones de autogobierno. En este itinerario histórico constituyen hitos destacados, entre otros, la Mancomunitat de 1914, el restablecimiento de la Generalitat de 1932 y el Estatut de 1979, nacido con la democracia, la Constitución y el Estado de las autonomías.

Luces y sombras. Estoy de acuerdo con la referencia a un derecho propio. También creo oportuna la referencia al largo itinerario de reclamación de un autogobierno en el siglo XX y la mención explícita al Estatut de 1932. Y aplaudo que conste en acta el Estatut de 1979 y la Constitución Española.
En cambio, siempre me ha producido un cierto reparo la filiación histórica de la Generalitat del XIV. Creo firmemente que el concepto de nación moderno nace en el XIX y que es una tergiversación histórica conectar nuestra institución democrática y abierta con un organismo feudal de carácter recaudatorio, presidido por el Opisbo de Girona. Yo creo que Maragall no es el 127 presidente de la Generalitat, sino el sexto después de Macià, Companys, Irla, Tarradellas y Pujol. Por cierto, esta Generalitat con la que me siento identificado es la única institución democrática que se mantuvo viva entre la República y la democracia moderna.

La libertad colectiva de Cataluña encuentra en las instituciones de la Generalitat el nexo con una historia de afirmación y respeto a los derechos fundamentales y de las libertades públicas de la persona y de los pueblos; historia que los hombres y mujeres de Cataluña quieren proseguir con la finalidad de hacer posible la construcción de una sociedad democrática y avanzada, de bienestar y progreso, solidaria con el conjunto de España e incardinada en Europa.

Éste es un punto muy importante. El texto alude a una conexión entre pasado y futuro a partir del respeto a los derechos individuales y colectivos. El link con el pasado no es un enlace romántico, ni patriótico, ni existencialista. Es un compromiso con los derechos de los ciudadanos. Coincido también con la sociedad democrática y avanzada, de bienestar y progreso, que se refleja en la propia Constitución.
No quiero dejar a un lado la transcendencia del término "solidaria con el conjunto de España". En primer lugar, es una manifestación explícita de la voluntad de participar en el proyecto común de España; además, alude a la solidaridad, de manera que niega el concierto económico vasco y el modelo confederal.

El pueblo catalán sigue proclamando hoy como valores superiores de su vida colectiva la libertad, la justicia y la igualdad y manifiesta su voluntad de avanzar por una vía de progreso que asegure una calidad de vida digna para todos los que viven y trabajan en Cataluña.

Es interesante constatar los valores superiores que se reflejan en los preámbulos de algunas constituciones modélicas:
  • "Formar una unión más perfecta, establecer la justicia, asegurar la tranquilidad interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, asegurar los beneficios de la libertad" (EEUU)
  • "A fin de que esta declaración, constantemente presente a todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; a fin de que los actos del poder legislativo y los del poder ejecutivo, pudiendo ser comparados a cada instante con el objetivo de toda institución política, sean más respetados; a fin de que las reclamaciones de los ciudadanos, fundadas en lo sucesivo sobre principios simples e incontestables, contribuyan siempre al mantenimiento de la Constitución y a la felicidad de todos" (Francia)
  • "Deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran" (España)
  • "Constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad" (Argentina)
  • "Determinados a asegurar para nosotros y para nuestra posteridad los frutos de la cooperación pacífica con todas las naciones y los beneficios de la libertad para toda nuestra tierra, y resueltos a evitar los horrores de una nueva guerra como resultado de la acción del gobierno" (Japón)

Es por todo eso que, siguiendo el espíritu del Preámbulo del Estatut de 1979, este Estatut asume que:

Cataluña es un país rico en territorios y gente, una dievrsidad que la define y la enriquece desde hace siglos y la fortalece para los tiempos que vendrán.

Segunda referencia a la diversidad (de territorios y gentes). La diversidad no sólo debe ser respetada, sino que supone una fuente de enriquecimiento. ¿Es ésta la nación cultural que denuncia Arcadi Espada y Ciutadans de Catalunya?

Cataluña es una comunidad de personas libres para personas libres donde cualquiera pueda [¿por qué en subjuntivo?] vivir y expresar identidades diversas, con un decidido compromiso comunitario basado en el respeto a la dignidad de todas y cada una de las personas.

Individuos y no nación. Identidades diversas y no homogeneidad cultural. Respeto a la identidad y no "integración". Por cierto, me encanta ese "todas y cada una de las personas", una forma redundante de reafirmar la dignidad kantiana de los individuos.

La aportación de todos los ciudadanos y ciudadanas ha configurado una sociedad integradora, con el esfuerzo como valor y con capacidad innovadora y emprendedora, valores que siguen impulsando su progreso.

Ésta alusión al esfuerzo, al emprendedor y a la innovación, tan calvinista ella, es una concesión a la visión convergente de Cataluña. Un país de formiguetes y no de cigarras. Que se lo digan a Pau Casals, a Dalí, a Llach, al Tortell Poltrona, a Àngel Llàtzer o a Javier Cárdenas.

El autogobierno de Cataluña se fundamenta en la Constitución, así como en los derechos históricos del pueblo catalán que, en el marco de aquella, dan origen en este Estatuto al reconocimiento de una posición singular de la Generalitat. Cataluña quiere desarrollar su personalidad política en el marco de un Estado que reconoce y respeta la diversidad de identidades de los pueblos de España.

Leamos con pausa. El autogobierno de Cataluña se basa en la Constitución. De acuerdo. Se basa también en los derechos históricos del pueblo catalán, atención, que "en el marco de la Constitución" reconocen la singularidad de Cataluña. La Constitución Española dice en su diposición transitoria segunda que reconoce la especificidad de aquellas nacionalidades que habían aprobado un Estatuto durante el período republicano, como Cataluña, Galicia y el País Vasco.

La tradición cívica y asociativa de Cataluña ha subrayado siempre la importancia de los derechos y de los deberes, del saber, de la formación, de la cohesión social y de la igualdad de derecjos, hoy, en especial, de la igualdad entre hombres y mujeres.

Aunque, para ser justos, yo asumiría ya la inferioridad de los hombres respecto a las mujeres, sobradamente contrastada..

Cataluña, a través del Estado, participa en la construcción del proyecto político de la Unión Europea, con la que comparte sus valores y objetivos.

Cataluña afirma su compromiso con todos los poderes para construir un orden mundial pacífico y justo.

Este último redactado ha sido objeto de mofa y escarnio por parte de las hordas liberales que sin duda deben desconocer que este principio forma parte de la mayor parte de constituciones modernas. Incluso la Constitución Española ("colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra") en un párrafo que al parecer no constaba en la versión de la Constitución de Aznar el infausto día que decidíó participar en el crimen de Irak.

El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria en Cataluña como una nación. La Constitución Española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad.

Por tanto, los catalanes hemos dicho (mayoritariamente) que somos una nación. Una nación es la "consciencia nacional de un colectivo, que se define como tal". Si los catalanes dicen ser una nación, pues son una nación. Así de simple. Por otro lado, nada más y nada menos que lo que expone la Constitución vigente. Ésa que algunos no votaron porque iba a romper España.

08 de març 2006

Chavarrillos

Ara fa uns dies els hi confessava la meva angoixa postmoderna (Vivo sin vivir en mi). Com una pel·lícula de Tarantino, em reuneixo, escric, telefono, em dormo i llegeixo el diari al mateix temps. Aquest ritme proto-infàrtic crea una sensació d'hiperrealitat. Tot és tan ràpid que les escenes es confonen, com una nit de zàpping: En el moment en què Ronaldinho fa un toc d'esperó, Julia Roberts parla per telefon mentre una platja de Canadà s'omple d'aneguets de plàstic. Sembla que visqui en un túrmix.

En aquests dies que no s'acaben mai, hi ha també moments per a la poesia. A la Comissió de Política Social, un grup de joves gitanos del barri de la Font de la Pòlvora de Girona ens expliquen els seus projectes. Font de la Pòlvora és un d'aquell barris del tardofranquisme que s'allunyen del centre de la ciutat i tenen tots els números per a acabar essent un guetto oblidat, una ciutat dins la ciutat, l'escenari de les pel·lícules del Vaquilla per entendre'ns. Aquests joves tutelats per dues educadores extraordinàries han tirat endavant la idea de joves.com. És una iniciativa autofinançada, que ha donat uns fruits sorprenents: una pàgina web, una pel·lícula (Chavorrillos), uns cicles de conferències, diversos tallers, sortides...

Ahir vaig reviure l'emoció del sentit de comunitat, del treball en equip i d'allò que em podríem dir altruisme. Aquests joves ens van donar una lliçó d'optimisme, d'alegria, de fe en un futur millor i sobretot de responsabilitat. No estaven en el Parlament per exigir, ni per protestar, ni per cridar. Només volien ensenyar allò que fan i allò que volen fer. Aquestes persones que a penes han arribat a la vintena tenen la mirada digna, el somriure fàcil i la veu pausada, serena. Són persones extraordinàries. Orgulloses de ser gitanos; orgulloses de ser gironines.

L'èxit de les iniciatives de joves.com té el seu contrapunt. Després d'un sopar festiu per celebrar el resultat del seu esforç, es desplaçaren "a Girona" per acabar la festa en una discoteca. Una rera l'altra, es van anar tancant les portes de les sales de festes. Sembla ser que en els temples del hip hop o de les restes d'Operación triunfo no hi espai per als gitanos. Tant s'hi val. Aquests joves de somriure fàcil i de veu pausada, que veuen com les dones s'aferren als seus bolsos quan passen pel costat, saben que el món canviarà. I que ells ajudaran a fer-ho una mica millor.

Torno al túrmix vital després de l'oasi dels joves de la Font de la Pòlvora, una mica més content. Diria fins i tot que una mica més optimista. Decididament, un altre món és possible perquè encara hi ha gent per la qual val la pena canviar-lo.

06 de març 2006

Ciutadans de Catalunya

El problema de les idees és que de vegades es disfressen de paraules. I són tan belles les paraules del poeta!. Un exemple?: la banda sonora dels Ciutadans de Catalunya (CdC). "Ja som aquí" proclamen cofois els Ciutadans de Catalunya amb majúscula. Que no són, encara que ho sembli, els ciutadans de Catalunya en minúscula. És a dir, vostè, vostè i jo mateix.

Fa dies que segueixo amb atenció els discursos dels membres del CdC (no confondre amb CDC). Amb el respecte que em mereix l'Arcadi Espada, tot i que (he de confessar) no amb la devoció mariana de citoyen. Amb el somriure circumflex que em desperta encara el rictus d'en Boadella. I amb l'admiració (enveja dirien els clàssics) per la intel·ligència trànsfuga d'en Félix de Azúa. Amb la paciència d'un rellotger he anat desmuntant les peces que composen aquesta curiosa maquinària. No és una feina senzilla. Les minúscules rodetes estaven impregnades de l'oli estètic de les paraules i ha estat necessari netejar-les a fons per a què finalment es puguin entendre les idees.

No m'agraden els pronòstics. Intueixo que CdC es trencarà per les seves pròpies contradiccions. Però també havia pronosticat que el Reial Madrid guanyaria la Lliga aquesta temporada. O sigui que no em facin cas. Amb la meva incapacitat oracular, no els estrany que en Boadella sigui el futur Conseller d'Interior. I en Vázquez - Rial, responsable de l'Observatori de la Llengua (castellana). Però els estava parlant de les contradiccions...

Ciutadans de Catalunya és un partit no nacionalista. De fet, els proposo sense malícia un nou nom: Ciutadans de catalunya (Cdc), així amb una catalunya en minúscules. O potser millor així: Ciutadans de catalunya, amb una caixa de lletra ben petita, gairebé com una nota a peu de pàgina. Pensant-ho bé, aquest complement del nom (de Catalunya) és tan sobrer que es podria simplement eliminar. Ho deixarem en "Ciutadans". Així acaba el discurs d'Espada en el Tívoli: ¡Vivan los ciudadanos!. Com l'anunci de la Coca Cola, viva la gente, la hay donde quiera que vas, viva la gente, es lo que nos gusta más.

Ja tenim els ciutadans. Sense nacions. Sense fronteres. Però si algú esperava un manifest àcrata i havia recuperat la fe per l'esperanto i pels vells (i bells) eslògans universalistes ("proletarios del mundo entero, uníos"), que canviï d'equip. Sí que hi ha una nació, que és l'espanyola. En aquest sentit, el discurs d'Espada ensenya totes les cartes. La nació catalana és una construcció mental, una entelèquia, pura mitologia; en canvi, la nació espanyola és una realitat, una necessitat, un referent. La primera és una nació cultural com els experiments feixistes dels 30. I la segona és la nació de ciutadans que connecta directament amb els principis de la Il·lustració i la Revolució Francesa.

És la història de sempre. El poli bo i el poli dolent. Cain i Abel. Tom i Jerry. catalunya i espanya. Villarriba i Villabajo. O els dos pallassos de Micolor. I en aquest conflicte està l'essència de la seva contradicció. Els no nacionalistes són en realitat anti nacionalistes catalans, perquè són nacionalistes espanyols. Jo no ho critico. És legítim. Però convé nominar els projectes. I aquest és un projecte per a persones que viuen a Catalunya i volen ser només espanyols. Perquè aquesta (Espanya) és la nació verdadera. És el negatiu del nacionalisme català. La versió de l'altre costat del mirall. Quan un nou la dreta, l'altre mou l'esquerra i tots dos es creuen que mouen mans diferents; però en realitat, és la mateixa mà. El mateix discurs.

I quan assumim aquesta evidència, les contradiccions del col·lectiu brollen com una hemorràgia. Jo coincideixo amb el diagnòstic dels Ciutadans. Les nacions del segle XXI no es poden basar ni en la ficció d'una cultura comú, ni en el monopoli d'una llengua ni en les apel·lacions a una història reinventada. Però per aquests mateixos arguments la seva defensa d'Espanya és inconsistent. És el mateix artifici. Catalunya i Espanya tenen problemes d'identitat. També França, la Bretanya, el Marroc i Argentina. Són les cares del mateix problema: els estats nació són construccions del XIX, invencions basades en els principis romàntics i els principis il·lustrats a parts iguals.

Durant tot el segle XX, els estats nació han funcionat amb les seves limitacions. Però a hores d'ara, és evident que el model clàssic fa aigües. Primer perquè els processos econòmics, culturals, ambientals, socials i fins i tot gastronòmics tenen una dimensió global. Un estat no pot fer front ni a la crisi del petroli, ni a la pressió immigratòria per la misèria africana, ni a l'efecte hivernacle, ni a la cienciologia, ni a Harry Potter. I segon, perquè els estats tenen molts problemes per administrar la diversitat. Els problemes locals necessiten respostes locals, adaptades a la diversitat, que no siguin presoneres del rigor uniformista. Els estats moderns han de ser reinventats. No reforçats.

D'això parla l'Estatut. Aquest és el problema. La necessitat de re-construir el concepte d'estat i el concepte de nació. Hem de parlar d'eficiència, de descentralització, d'administració, de gestió, de proximitat i de capacitat de resposta. I de justícia. De justícia social i de justícia territorial. I enterrar durant un temps les banderes, i els himnes i les essències pàtries. Ciutadans es limita a proposar un altre himne, una altra bandera, una altra pàtria. Per això, com els nacionalistes, no són ben bé d'esquerres ni de dretes, ni liberals ni socialdemòcrates, ni chicha ni limoná. No sabem si estan a favor de la Llei de barris o dels parcs eòlics o del 0,7% o de l'increment de les pensions de viudetat o del Pla director del sistema costaner. Com bons nacionalistes, es preocupen de la llengua, de les seleccions esportives, de les regles de protocol i del nom de les coses.

Els hi volia comentar altres qüestions sobre el tema, però don Ricardo Royo (el far que guia les nostres vides) és com sempre més directe i perspicaç.

02 de març 2006

DEBATAMOS EL ESTATUTO (III)

Todas las tormentas tienen su momento de calma. Es como las películas de Torrente: son infumables, pero algunas de sus escenas nos hacen sonreir. O como la visita al dentista. Entre el dolor de la anestesia, el chirriar estridente de la maquinaria (como en La matanza de Texas) y el gesto estúpido de la boca incapaz de beber agua con un poco de dignidad, hay un momento fugaz en el que la lucecilla, la silla reclinada y la banda sonora nos produce una extraña sensación de bienestar.



También el conflicto estatutario tiene su oasis: el Título II sobre las instituciones apenas ha suscitado debate. Reconozco que el debate estatutario no deja de sorprenderme. Cuestiones poco relevantes dan pie a una guerra que deja Waterloo como una partida de Risk, mientras que temas centrales son asumidos en medio de una atmósfera zen de buen rollo. Sólo una cuestión: ¿Se aprobará este título por unanimidad?. El Título II (como siempre, gracias Iceta) tiene 6 capítulos y 39 artículos. Intentemos responder algunas cuestiones:

1. ¿Se acabó el Estado?. ¿Se va Cataluña?

Veamos. Las leyes son aprobadas por el Rey. El President es validado por el Rey. El President de la Generalitat es el representante del Estado en Cataluña. El Consejo de Garantías Estatutarias vela para que las leyes del Parlamento se adecúen al Estatuto y la Constitución... ¿Se va Cataluña?. Pues lo disimula muy bien. Es como esa visita eterna que cada media hora dice "Vamos a tener que irnos", pero son las tres de la madrugada y continúan explicando su viaje a Sudáfrica.

2. ¿Fija el Estatuto un modelo intervencionista?

Ésta es la sintonía más repetida últimamente sobre el Estatut. El Título II no confiere ni al Parlamento ni al Gobierno de la Generalitat un nivel de intervención superior al que preveía el Estatuto vigente. Propone las figuras del Consejo de garantías estatutarias, el síndic de greuges (el defensor del pueblo) y el síndic de comptes, es decir, tres figuras que precisamente sirven para supervisar la acción del Ejecutivo y del Legislativo. Son como unos cortafuegos institucionales. ¿Es esto intervencionismo?. Más bien al contrario.
El Consejo de garantías estatutarias tiene como misión velar por el cumplimiento del Estatuto y la Constitución. Es un garante de que la actividad legislativa no vulnera unos principios generales. Lo mismo podemos decir del síndic de comptes. Su función es auditar las cuentas públicas e intervenir en el caso de una irregularidad. El síndic de greuges es una figura útil, presente en todas las democracias modernas y que actúan como filtro de las demandas particulares.
Los tres organismos deben ser escogidos por un mínimo de tres quintos de los diputados del Parlamento. Ojalá algún día los organismos de control del Gobierno central asuman la misma proporcionalidad.

3. ¿El Estatuto impulsa el terrible CAC, instrumento de control liberticida?

He dedicado algunos posts a debatir la utilidad del CAC. Me limito a poner un último ejemplo: La nueva normativa del CAC impide que una administración pueda dedicar recursos públicos a una campaña de promoción institucional que tenga como única misión glosar la acción del gobierno. Es decir, los fondos públicos ya no servirán para explicar lo guapo que es el President y lo bien que lo hace el Gobierno. En todo caso, leamos lo que dice la propuesta de Estatuto sobre este instrumento:
"El CAC es la autoridad reguladora independiente de la comunicación audiovisual pública y privada. El CAC actúa con plena independencia del Gobierno de la Generalitat en el ejercicio de sus funciones. Una Ley del Parlament debe establecer los criterios de elección de sus miembros y su ámbito de actuación". Más aséptico que la disección de una rana.

4. ¿Potencia el Estatut la autonomía local?

Ampliamente. En primer lugar, el Estatut fija con claridad el ámbito de competencias de los gobiernos locales: de la ordenación del territorio a la vivienda pública pasando por la movilidad, la protección civil, la educación infantil o los servicios básicos. En segundo lugar, el Estatut explicita tres criterios de actuación de los gobiernos locales: (a) autonomía, tal y como recomienda la Carta Europea de autonomía local; (b) diferenciación, de manera que municipios de naturaleza diversa deben tener funciones y sistemas de administración también diversos y (c) el principio básico de suficiencia financiera (artículo 84.4).

Lo cierto es que el Estatut confiere a los municipios un estatus relevante, tal y como podemos leer en el artículo 86.1: "El municipio es el ente local básico de la organización territorial de Cataluña y el medio esencial de participación de la comunidad local en asuntos públicos".

5. ¿Acaba el Estatut con las provincias?

Es cierto que abre la puerta a una nueva organización del territorio. La veguería pasa a ser el organismo supramunicipal básico. Es una forma de descentralizar la organización de la Generalitat de Cataluña, esto es, implantar el modelo federal también en Cataluña. Las veguerías dejarán a las comarcas como entidades supramunicipales de coordinación. Es decir, las comarcas tendrán las funciones que quieran delegar los municipios.

Un punto conflictivo es la relación entre veguería y diputación. El Estatut propone que las veguerías sustituyan a las diputaciones. Si no se alteran los límites provinciales, las veguerías se crean por ley del Parlamento. Esto permitiría la creación de la Veguería de las Terres de l'Ebre (Tarragona) y de la Cataluña Central (Barcelona). Si se alteran los límites provinciales, se tiene que producir de acuerdo a los que prevé el artículo 141.1 de la Constitución. En este caso, afecta a la Veguería de los Pirineos.

Creo sinceramente que este Título es perfectamente asumible por todo el espectro político del país, incluido los 52 votantes españoles del Grupo Político Honradez Absoluta Española (GPHAE), los freaks de España 2000 o el Partido del Cannabis. Y, si me apuran mucho, incluso por el PP.

01 de març 2006

Teletips

Des de que en Florentino Pérez ha deixat la presidència del Madrid, he viscut uns dies accelerats. Aparentment no hi ha una relació causa - efecte, però jo sempre he estat molt preocupat per l'efecte papellona. I a més, ja no queden entrades per a veure Pastora a la sala Bikini.

Començo el dia amb el disc homenatge a Duncan Dhu. Em quedo amb la versió de Calamaro. Mentre esmorço un entrepà de pernil absolutament extra-ordinari, es produeix una mena d'associació d'idees: A la televisió, veig en Zaplana gesticulant amb el seu bronzejat d'UVA i el meu ipod em regala la vella cançó dels Duncan Dhu, Cien gaviotas. I la lletra no pot ser més premonitària: "Hoy no has visto a nadie con quien derrumbarlos muros que gobiernan en esta ciudad..."

Avui ha comparegut el Conseller Huguet en la Comissió de Turisme del Parlament. Fidel al seu estil, ha presentat sense contemplacions l'herència del govern de CiU: Estudis turístics valorats en milers d'euros que ningú ha vist. Comissions per al lucre personal i per a invertir en partits polítics (UDC). Negligència de l'administració precedent. Cobraments a canvi de silenci. 400 documents "desapareguts" de l'arxiu del Departament... Uf. Al final, hem obert un paraigües per no esquitxar-nos.

En la meva intervenció, li he demanat al Conseller fermesa i depuració. És a dir, moltes dosis de Míster Proper. O millor de Netol, aquell majordom que sembla que s'hagi empassat una cullereta. El pitjor que pot passar amb una situació irregular és la sensació de "no passa res" o encara pitjor "es van tapant les vergonyes". Pensant-ho bé el Conseller té una retirada al senyor Proper.

Mentrestant, a Madrid la Ponència de l'Estatut treballa a ple rendiment. Avui s'ha aprovat el capítol del finançament. Són bones notícies per Catalunya. Per cert, gràcies als posts de l'Iceta es poden seguir els treballs de la comissió gairebé en temps real. En els propers dies, continuarem la sèrie Debatamos el Estatuto, ideal per a nits llargs d'insomni.

Acabo. Ja que hem canviat de mes, passo a mostrar els keywords de Google que han portat fins aquest blog. La selecció de febrer és la següent:
  • Combinaciones que moldean el cuerpo
  • Cuantos ejemplares editan los periódicos gallegos al día
  • Deu n'hi do en castellà [per cert, com ho diríem això?]
  • Zapatero no nos escucha, Zapatero no nos deja hablar
  • striptis en Bolivia
  • segunda isla más grande de la República de Malta [aquest és un clàssic del blog]
  • Penes de oso panda
  • Información sobre els castrats
  • El fontanero, su mujer y otras cosas del meter
  • Vida sense electricitat

Per cert, la segona illa més gran de Malta és Gozo.