29 de novembre 2013

Nuevos turistas



Hace no tanto, digamos unos 25 años, un turista era una persona con sandalias, calcetines, camisa floreada y cámara fotográfica. Una persona que se parecía bastante a la escultura hiperrealista de Duane Hanson, con su mirada vacía y una sensación de vacuidad. De forma intuitiva, todos reconocíamos un turista y, especialmente, sabíamos distinguirlo de los que no eran turistas.

Algunos turistas aún usan camisas floreadas y aunque han sustituido las cámaras por los smartphones, no han perdido su hábito fotográfico. Pero poco a poco se han ido integrando nuevos personajes a la vida turística, hasta el punto que se ha hecho muy difícil trazar la frontera del turismo y del turista. No es solo que se han ampliado las motivaciones, los destinos y los itinerarios; es, sobre todo, que la sociedad fordista que propició la aparición del turismo 'masivo' se ha desintegrado. 

No es fácil identificar los nuevos turistas. Si Duane Hanson intentase hacer una nueva versión de sus esculturas, debería llenar un estadio de personajes inéditos. En todo caso, a efectos de inventario, éstos son algunos de los integrantes de una nueva sociología del turismo.

Neo neo rurales

En los años 80, los neorurales huyeron de las ciudades y buscaron una vida alternativa en los últimos reductos de la ruralidad. Joan Nogué estudió la mirada bucólica (un poco naif) de estos fugitivos de lo urbano, que crearon versiones románticas del campo. Este movimiento se ha recuperado en los últimos años y nuevamente algunos urbanitas han apostado por el mundo rural para establecer sus proyectos personales y profesionales.

En las casas rehabilitadas (posiblemente con corten y vidrio laminado), hay wifi, calefacción y televisión por cable. Las carreteras de acceso son decentes y se puede acceder a un Caprabo en unos minutos. Las explotaciones agrícolas son ecológicas y eficientes. Algunos han creado su propio vino, en bodegas de diseño. Otros han recuperado variantes locales y comercializan productos de gama alta. Es un campo sin uñas negras, ni olor a excrementos, ni caminos de barro. Una versión hiperurbana de un entorno rural, donde los turistas ya no buscan boinas y azadas.

Turistas no turistas

Algunos turistas quieren no serlo. Y aunque se desplazan fuera de su entorno habitual por más de 24 horas y menos de un año por una motivación de ocio, aunque son turistas en definitiva, quieren no serlo. Y por eso van a los lugares donde no van los turistas. No saben que si los turistas van a los lugares donde no van los turistas, estos últimos dejan de ser los lugares donde no van los turistas. Los no turistas no saben muy bien dónde ir, pero tienen claro dónde no ir: Donde van "ellos".

Existen páginas para no turistas, circuitos para no turistas, consejos para no turistas y una industria (no) turística para no turistas. Es fácil ver que este proceso se va a complicar. Pronto los no turistas más no turistas van a lamentar la presencia de no turistas un poco turistas y van a reclamar espacios donde no solo no vayan "ellos", sino tampoco "los otros". Seguramente, aparecerán los no no turistas, si se permite la doble negación. 

Post bohemios

En un fantástico artículo, Quaglieri y Russo identifican los nuevos actores turísticos de la ciudad de Barcelona. Además del turista tradicional (el cazador de sights) y del turista de negocios, reconocen a un "nuevo turista cultural" y a los post-bohemios. Estos últimos se caracterizan por un estilo de vida provisional. Son residentes, pero no tienen la intención de establecerse perpetuamente en la ciudad; es como si su espacio habitual no pudiera ser delimitado, porque siempre están a punto de irse. 

Están en la ciudad para vivirla, para sentirse partícipes de la atmósfera urbana de Barcelona. Son cosmopolitas y es posible que hayan residido en otras grandes ciudades anteriormente. No están anclados. Puede que trabajen o estudien, pero su proyecto vital en la ciudad es transitorio. Realizan un zápping cultural por las ofertas múltiples de la metrópolis y escogen el menú a la carta. Rehúyen los circuitos turísticos tradicionales y se mueven por recomendaciones y prescriptores. 

eTrotamundos

Dejarlo todo por un tiempo. Dar la vuelta al mundo en bicicleta, trazar una ruta solidaria, viajar en silla de ruedas o por mar, o buscando desiertos, o con niños... Cada viaje tiene más de reto personal, de una vivencia extrema, que de proyecto turístico. Son la nueva generación de trotamundos, la mayor concentración de grandes viajes de la historia. Con un rumbo más o menos diseñado, la nueva generación del Grand Tour es una necesidad vital de un zápping de experiencias, como el león que deben matar los masais adolescentes. 

Los nuevos trotamundos necesitan explicar y explicarse. Por eso, detallan su viaje en blogs donde podemos ver su versión (más o menos idealizada) de estos nuevos magallanes. Después de 10 horas de bicicleta, o de otras tantas de mochila y bota, deben encontrar un espacio wifi en el que escribir un nuevo capítulo de su libro de viajes virtual y abierto. De hecho, los dos viajes (el vivido y el narrado) se acaban confundiendo y uno ya no sabe si las vivencias crean relatos o la necesidad del relato crea las vivencias. 

Coolhunters

Un excursionista es un viajero que no pernocta. Los estudios turísticos siempre han fijado la frontera de la pernoctación para diferenciar turistas y excursionistas, al menos por dos motivos. En primer lugar, porque dormir requiere utilizar una empresa de alojamiento (aunque cada vez menos) y además porque dormir fuera de casa certifica la ruptura con lo cotidiano, da fe de lo excepcional del momento. ¿Recuerdan las colonias?.

Hoy en día es posible recorrer largas distancias en unas pocas horas. Podemos comer en Venecia y dormir en casa. O recorrer las galerías de una exposición por la mañana y en la tarde asistir a las clases en nuestra ciudad de origen. Eso ha permitido la aparición de cazadores de experiencias fugaces, que no se sienten atraídos por el continente que acoge ese restaurante, esa exposición, ese concierto o esa convención de ufólogos. No existen los espacios, sino los instantes. No van a París, sino a la exposición de Magritte. No acuden a Copenhage, sino a la bienal de arquitectura. Es un turismo sin espacios turísticos.

Rosebuds

Volver. Como quien mira un álbum de fotografías antiguas. En una sociedad en la que todos hemos viajado, volvemos a aquellos lugares en los que fuimos felices. Como un turismo de nostalgia son turistas que evocan las vacaciones de verano con quince años (y el primer beso robado), la ciudad en la que por un instante fueron felices o el bosque que entonces parecía encantado. Son viajeros en el tiempo, y no en el espacio, que intentan sentir por un momento la emoción que reside en la memoria. Son turistas rosebuds, porque han descubierto que tan solo fueron felices de veras montados en ese trineo. Viajar es morder la magdalena de Proust de los lugares.

27 de novembre 2013

Vuit respostes



Agraeixo a David Navarrete l'interés per l'aposta federal i agraeixo també que expliciti els dubtes. Dubtar és el primer pas per a aprendre i jo, que sóc un cagadubtes existencial no en tinc vuit de preguntes sobre el federalisme: En tinc vuit-centes. També, he de dir, la independència em genera dues tones de dubtes, però m'espero a plantejar-los quan s'editi la versió catalana del Scottish White Book.

Pregunta 1: El català serà idioma oficial a tot el territori del Regne Federal d'Espanya i, per tant automàticament a la Unió Europea?

Jo penso, com en Roger Senserrich, que això dels idiomes oficials és una castanya. La meva proposta seria que no n'hi haguessin d'idiomes oficials i que cada territori tingués la capacitat de decidir la seva política lingüística amb total llibertat. I si en Mohammed Pujol, President de la Generalitat el 2032, decideix que la documentació oficial del país ha d'estar en català, en anglès i en àrab, hauria de tenir la llibertat de fer-ho, que per alguna cosa és el President.

La Unió Europea hauria de tenir tota la documentació en anglès, que es la llengua franca, que haurien de parlar tots els ciutadans de la Unió. I si no en saben, que emprin el Google Translator. Gastem una fortuna en traduir tota la documentació a cinquanta-mil idiomes, i això permet que l'estratègia ambiental d'alta muntanya de la UE estigui traduïda al maltès, on el punt més alt és el Ta'Dmejerk a 253 metres. De fet, el discurs a Catalunya hauria de ser (crec) que o totes les llengües de la Unió Europeas són oficials (i per tant el còrnic, el sòrab, el val·ló, el sard, el frisó...), o ens quedem amb una lingua franca i ens estalviem aquest Babel.

El que em sembla fonamental és que l'estatus federal reconegui la veu pròpia de Catalunya a les institucions europees, que doti de plena autonomia a l'estat federal en la seva estratègia internacional, tant a la Unió Europea com en el conjunt del món. Aquesta sí em sembla una línia vermella.

Pregunta 2: El Regne Federal d'Espanya redefinirà el model de finançament dels estats federats que el composaran?

Naturalment. De fet, la reforma de l'arquitectura financera de l'Estat és irreversible, perquè les comunitats autònomes amb major dèficit (País Valencià, Illes Balears, Madrid) no acceptaran que es perpetuï aquest model. La proposta federal dotaria d'autonomia i responsabilitat als organismes federals, permetria una agència tributària pròpia que recaptés tots els recursos i fixaria un topall a la solidaritat, que podria ser el 66% del pressupost comú (que és el que es destinen a les partides socials).

De tota manera, la tensió és inherent als processos federals. El federalisme no és una escriptura sagrada que garanteix l'absència de conflictes, sinó una cultura política que es basa en els pactes, els acords i la gestió de la tensió. Els països federals conviuen amb la tensió entre les parts. En aquest sentit, recomano la lectura de l'article de Maite Careaga al Economic Growth de Dani Rodrik, en el que avalua la relació entre una estructura descentralitzada i l'eficiència fiscal del país mexicà.

I ja que entrem en aquest tema, reclamo una estructura federal de Catalunya. Necessitem que es despleguin les vegueries i que aquestes tinguin capacitat de maniobra i de decisió. I necessitem un reforçament del poder local, que és el mecanisme més eficient de democràcia directa. Aspiro a una organització similar a la danesa, on el poder local té competències en la política educativa i la gestió de les escoles, per exemple.

Pregunta 3: Si és així, exactament com afectarà el nou model de finançament a l'Estat de Catalunya?

La pregunta no està ben formulada. Els models de finançament afecten de dues maneres. La primera és a partir de les fórmules de recaptació i repartiment dels recursos públics. Però la segona és d'acord amb el comportament de l'economia d'aquest territori. De manera que ens afectarà de manera molt diferent segons quina sigui l'evolució del nostre model econòmic. Cap sistema preveu exactament quins beneficis generarà, perquè no tenim la capacitat predictiva d'Aramís Fuster o Sandro Rey.

La clau és fixar uns mecanismes que permetin a les finances públiques prosperar d'acord amb la prosperitat de Catalunya. Si hem d'entrar en detalls, jo en fixo cinc de línies vermelles: Recaptació de tots els impostos a Catalunya, capacitat normativa plena en el conjunt dels impostos (inclòs l'IVA), criteri de solidaritat amb el 66% de la recaptació pública, inversió en infrastructures equivalent al pes del PIB (computat en períodes de quatre anys amb compensacions econòmiques automàtiques en cas d'incompliment) i participació directa en l'estratègia econòmica de la Unió Europea.

Pregunta 4: La nova Constitució del Regne Federal d'Espanya detallarà exactament quins Estats el composaran?

No hi veig cap avantatge ni necessitat. La Constitució ha de fixar l'arquitectura econòmica i jurídica del país. Si Navarra decideix afegir-se al País Basc o Catalunya, el País Valencià i les Illes Balears volen organitzar-se de forma col·laborativa i crear macroestats, que no ho impedeixi un text normatiu. Tot i que la tendència és sempre escriure el màxim possible de consignes a les constitucions, em permeto suggerir una constitució lleugera, que fixi unes regles del joc i doti als territoris d'autonomia per a prendre decisions, sense que el TC de torn es dediqui a posar el dit a l'ull.

Pregunta 5: Si és així, quan està previst que es reformi la Constitució del Regne d'Espanya per a transformar-lo en el Regne Federal d'Espanya?

No hi ha cap data. Ni hi ha una agenda, ni un quadern de ruta. Un dels grans partits del país, s'hi ha compromès, però la reforma constitucional precisa de dos terços del Congrés i això implica la participació del PP.

L'estratègia és la següent. Si Catalunya decideix en referèndum que aposta per la via federal, l'Estat haurà de fer front a una demanda democràtica, especialment perquè sap que és la darrera oportunitat per tal d'evitar la secessió. En segon lloc, la pressió internacional serà absoluta. I, en tercer lloc, les comunitats que més guanyarien amb una reforma constitucional estan governades pel PP (Madrid, Illes Balears i País Valencià) i aquest meló s'ha d'obrir tard o d'hora.

Pregunta 6: Com a súbdits, la nova Constitució del Regne Federal d'Espanya inclourà un mecanisme clar i senzill que ens permeti decidir periòdicament sobre si volem que l'Estat esdevingui una República Federal?

No ho crec. Uns pocs països del món reconeixen a la seva constitució el dret d'autetderminació dels territoris que la integren. Estic segur que si mai redactem una constitució catalana no incorporarem aquest principi a la carta magna. És lògic: Els estats nació es basen en el principi decimonònic de la unitat cívica de tota la societat ("Nosaltres els ciutadans") i cap estat pot gestionar l'espassa de Dàmocles d'un referèndum. I si la decisió ha de ser periòdica, la capacitat de pressió de les parts farà inviable el projecte col·lectiu.

Hem de ser seriosos. O apostem per un model federal o marxem. I si és el primer, assumim un compromís de gestió de la complexitat, sense l'amenaça diària del cop de porta. I si alguna cosa hem après d'això que anomenem "el procés" és que les voluntats col·lectives pesen més que les normes i que no necessitem que un article ens reconegui el dret a decidir.

Pregunta 7: La Constitució del Regne Federal d'Espanya derogarà la preeminença dels mercats per damunt dels nostres drets socials com a súbdits?

És una bona pregunta. No dic que la resta no ho siguin, però aquesta és especialment rellevant. La primera resposta és que no em puc plantejar un canvi constitucional sense una reflexió profunda sobre què volem ser, com volem ser i com refem el model econòmic, social i territorial d'això que anomenem estat. La segona resposta és que no esperaria que les constitucions ens solucionin els problemes. Qui ha de fer front als reptes són els governs i aquests han de tenir autonomia per a prendre decisions, sense haver d'estar rellegint a cada minut la constitució. I la tercera és que qualsevol projecte econòmic s'ha de fer a escala europea. Aquesta va ser una de les moltes visions lúcides del President Maragall: La necessitat de construir un projecte polític d'esquerres en el conjunt de la UE.

Pregunta 8: El Regne Federal d'Espanya demanarà perdó pels crims del Franquisme i derogarà, entre d'altres, el "judici" al President Companys?

Crec que no ho ha de fer. Un sistema democràtic no ha de disculpar-se per les barbaritats executades per un govern militar colpista. Jo demanaria explicacions als règims democràtics europeus (aquests sí, democràtics), que van perpetuar el dictador a canvi de bases militars, el control del comunisme i el profit econòmic d'una vulgar plutocràcia. 

21 de novembre 2013

El limpiabotas



- ¿Limpio, señor?
Era el cuarto limpiabotas que me ofrecía su servicio. Y pensé que si no accedía, no dejarían de preguntar. El avión saldría con retraso. Y en medio del tedio y el cansancio, asentí con desgana.
Coloqué el pie en la pequeña tribuna y advertí que los zapatos estaban apagados como un cirio consumido por el tiempo. De los minúsculos cajones, sacó toda clase de cremas, de cepillos y de paños. Después, en una coreografía mágica, el betún y la cera impregnaron cada rincón del zapato. En pocos minutos, brillaban como jamás lo habían hecho, como dos luciérnagas en celo.
Antes de ofrecerle unas monedas, no pude evitar alabar su trabajo.
- Lleva usted mucho tiempo limpiando zapatos.
- Cincuenta y ocho años, me dijo como si llevase la cuenta con la precisión de un contable.
- Empecé con once años. Cada día de esos cincuenta y ocho años, sin excepción, he trabajado. Solo descanso el día de Navidad.
- Ha tenido usted una vida muy dura, acerté a responder, totalmente compungido.
El limpiabotas ordenó hábilmente sus herramientas en la vieja caja, agradeció la propina sin demasiado entusiasmo, se levantó con parsimonia y me miró con sus ojos brillantes escondidos en un océano de arrugas.
- Mi vida, señor, ha sido maravillosa.
El avión finalmente despegó. Dejamos atrás Medellín, el aeropuerto y a Héctor, el limpiabotas. E incluso desde tan alto, en medio de las luces de la metrópolis que pululan compulsivamente, se podía ver el rastro de felicidad de Héctor. Y por un instante, creo recordar, todo tenía sentido.

10 de novembre 2013

Cambrer, hi ha una tercera via a la sopa



Hi ha unicornis, dorados i utopies. Hi ha un Paradís, meigues i terceres vies. Aquest és un post sobre Lord Vordemort, "allò que no pot ser anomenat", ni tampoc preguntat, ni qüestionat, ni proposat. La tercera via és la vida del gat d'Schrödinger, que mor quan el mirem. O el contrari. Aquest és un post a favor d'una tercera pregunta que no existirà en un referèndum que no se celebrarà. Podem imaginar un post més inútil?.

L'enunciat és simple. Vull una tercera opció, perquè és altament probable que una part de la població hi estigui a favor, de manera que negar aquesta possibilitat silencia la seva veu. Si l'objectiu és el dret a decidir, si el que volem és transcriure una voluntat, no hauríem de recollir les voluntats diverses?. Fixem-nos que parlo del dret a votar una tercera via, no de la viabilitat, el sentit històric, l'oportunitat o las possibilitats d'una tercera via. No dic que la tercera via sigui la millor opció: Dic que la tercera via hauria de ser una de les opcions. 

M'agradaria rebatre alguns dels arguments contra una consulta de tres preguntes. Com sempre, estaré encantat de llegir els seus comentaris, dubtar amb ells i canviar d'opinió si els arguments en contra són sòlids. I si hi ha algun federalista a la sala, també pot sortir de l'armari. Anònimament, és clar.

Argument 1. Legalment, no és possible

És, potser, l'argument més pintoresc. D'entrada, l'article 92 de la CE no limita el número de preguntes, però és cert que la Llei orgànica 2/1980 només preveu dues opcions (sí o no), al seu article 16.2. Tenint en compte, però, que la consulta se saltaria com a mínim deu articles d'aquesta Llei, no crec que vingui d'un. Més encara si considerem la proposta de llei de consultes que està tramitant el Parlament de Catalunya. Aquesta proposta, aprovada de moment per la immensa majoria de la Cambra, admet la possibilitat de vàries preguntes. Per tant, segons el nostre Parlament sí és possible legalment que una consulta plantegi diverses opcions.

Argument 2. Els referèndums són binaris

Aquest no és cap argument, sinó una adaptació del principi aristotèlic de tertium non datur. Les coses o són o no són. O A és B o A no és B. No hi ha una tercera opció. La filosofia porta segles qüestionant-se aquest principi lògic, des de l'antinomia Kantiana a la lògica trivalent de Lukasiewicz i Tarski o l'intuicionisme de Brouwer. Però no ens posem transcendents.

El sentit comú ens mostra que sovint les eleccions vitals no són entre un sí o un no. Ella està cansada de la seva parella, però sap que l'escenari no és només o em resigno o el deixo; hi ha una tercera via, que és tornar a recuperar les sensacions perdudes, una segona oportunitat. No hi ha cap oracle que anticipi l'èxit d'alguna d'aquestes opcions, però sabem que entre el cop de porta o els sopars silenciosos hi ha camins del mig que es poden explorar. O no. 

En política, el mainstream critica els mals de bipartidisme i proclama el valor dels accents i les minories. Portem més de deu anys alertant contra una política de dos i defensant una política plural. Per què una societat política cada vegada més diversa ha de reduir-se novament a la dicotomia del sí o el no?. Per què els portaveus contra el bipartidisme proposen una fórmula binària?. 

La història europea de les consultes populars té molts exemples de consultes múltiples. El referèndum nuclear de 1980 de Suècia plantejava tres opcions: sí, sí amb restriccions i no. Va guanyar el 'sí amb restriccions' per un marge molt petit, però el més rellevant de la consulta és la superació de la dicotomia 'O tanquem o continuem com sempre'. Una part de la població pensava que les nuclears no es podien tancar, però que era necessari fixar unes normativa molt estricta i una forta fiscalitat. De fet, això és el que van pensar la major part de la població, que no s'hauria pogut expresar amb un simple 'o sí o no'. 

Argument 3. El federalisme és impossible

Aquest argument és el més recurrent: Dos no es federen si un no vol i ells no volen. La major part de raonaments sobre aquest punt consideren que la història ha demostrat que la tercera via no té futur. Amb esperit de notari, fan un recompte de tots els esforços catalans i arriben a la conclusió que ja no és possible l'opció federal i, per tant, no es pot plantejar la pregunta.

És possible que el 1980 Suècia no pogués tancar les centrals nuclears. Tot i així, l'opció no nuclear va estar a punt de guanyar. Durant el debat, els partidaris de les opcions 1 i 2 intentarem demostrar que la via no nuclear era impossible, però no es va prohibir aquesta alternativa a priori. Els ciutadans tenen dret a equivocar-se. Qui ha de decidir si la via federal és possible o no són tots els ciutadans, no uns quants ciutadans. Una altra cosa és que durant el debat de la consulta, els independentistes i els unionistes s'esforcin en demostrar que aquesta és una via morta. Però prohibir que hi hagi una tercera opció, decidir unilateralment que aquesta via no és possible, deslegitima el procés. 

Jo no sé si la via anticapitalista de les CUP és o no viable. Amb els anys he perdut la noció del que és possible o el que no ho és. Uns poden pensar que el discurs forcadista és l'únic possible i d'altres que és una utopia inviable. Imaginem que abans de començar les votacions s'eliminés l'opció de les CUP perquè alguns han decidit que la seva proposta és inviable. Quina seria la nostra reacció?. Escolti: No és un tribunal a priori qui atorga la condició d'escollible a un partit; són les urnes les que a posteriori marquen l'agenda del país.

El meu argument és, per tant, el següent. Imaginem que hi ha una persona absolutament convençuda que la via federal és inútil, que és temps perdut. A aquesta persona li diria dues coses. La primera és que lluiti amb totes les seves forces per a què la via federal sigui una de les opcions de la consulta, pel principi aquell "no estic d'acord amb tu, però lluitaré per a què ho puguis defensar". I la segona, que s'esforci en demostrar durant el procés de deliberació de la campanya que aquesta és una via morta. Que lluiti contra els qui censuren el debat.

Argument 4. No hi ha federalistes

Jo no sé si hi ha federalistes o no, però com diu l'Oriol Junqueras, la millor manera de saber-ho és preguntant-ho. Si efectivament són tan pocs, no alterarà el resultat ni el procés. 

L'argument té una segona derivada. Aquesta és una tendència sobrevinguda, que no té ni adhesions ni tradicions. I em permeto discrepar. Deixant de banda el que pensen els partits i apartant del debat els resultats de les enquestes (perquè les enquestes les carrega el Diable), repassem la història més recent de les relacions Catalunya - Espanya. El primer Estatut es va aprovar amb un 88,16%, i vam viure 23 anys de peix al cove. El segon Estatut es va aprovar amb un 73,24%. Era l'any 2006, amb el PP i ERC fent campanya pel no. Fa set anys, tres quartes parts dels vots dels catalans afirmaven inequívocament el seu sí amb una proposta d'acord. D'acord, la sentència del TC ho canvià tot, però fa només set anys una versió light de la tercera via rebia les adhesions de tres cada quatre votants. 

Som el 2010. CiU obté una victòria històrica, amb la Catalunya optimista i la llum al final del túnel. El seu quadern de ruta es basa en una consulta pel pacte fiscal, un dels eixos centrals de la tercera via. D'acord. Després ve la gran manifestació de l'11 de setembre, el no de Rajoy i les eleccions del 25N. Però recordem-ho: Fa poc més d'un any, Mas es reunia amb Rajoy per a proposar una tercera via. Ha plogut molt en poc temps. Això és innegable. Alguns pensen, segurament amb raó, que la història recent demostra que no hi ha solució. El que no es pot defensar és que la tercera via acaba d'aparèixer tot just, com una mena de bolet de tardor, quan ningú no s'ho esperava. No podem esborrar la història recent d'aquest país i fer veure que la via del pacte només produïa vòmits, nàusees, vertigen i altres efectes secundaris. 

Argument 5. No hi ha federalistes a la Via Catalana

El carrer dóna legitimitat. No ser al carrer no la treu. No hi hagut manifestacions a favor de les places de minusvàlids, dels centres d'acollida o de la vacuna contra la tos ferina. I això no vol dir que les eliminin demà.

Argument 6. El resultat no es podria interpretar

El contra-argument és simple. Guanya la majoria, com sempre. Si la independència obté un 39,7% i la segona opció un 39,5%, doncs independència. En una consulta, guanya l'opció més votada. Les interpretacions són lliures, gratuïtes i més aviat estèrils. 

Argument 7. El federalisme és un no

Alguns argumenten que els federalistes només han de votar que no i després lluitar per una millor relació amb Espanya. He trobat l'argument contrari: Els federalistes han de votar que sí i després han de lluitar per a federar-se amb Espanya. Tots dos s'equivoquen, perquè un federalista no vol ni separar-se del tot ni continuar com fins ara. De vegades, les dicotomies no recullen totes les opcions i aquest és un clar exemple. 

La proposta

Sóc partidari que la tercera via formi part de la consulta. Una opció que incorpori un nou finançament, el blindatge de les competències en llengua i cultura, la reforma de la Constitució i competències en promoció exterior. És possible que hi hagi una part significativa de la població favorable a aquesta opció, que és a mig camí entre mantenir-se com fins ara i trencar els lligams amb Espanya. I, per tant, si és cert que aquesta proposta seria defensada per una part de la població, negar a priori la possibilitat que l'ha puguin votar adultera el procés. 

Una part dels ciutadans no seran favorables a aquesta via. I una altra, pot mesurar que tot i que li agradaria aquesta opció, Espanya no l'acceptarà i, per tant, optarà per altres opcions. Votar vol dir escollir els móns desitjats, però també els móns possibles. Què passaria si una votació a favor de la via federal topés amb un no del Govern central?. No ho sé. Poden passar moltes coses i els escenaris possibles són a les nostres mans. 

Acceptar l'opció de la tercera via és, en primer lloc, una necessitat de radicalitat democràtica. Si el que volem no és que guanyi la nostra opció, sinó que guanyi l'opció que desitgen la majoria dels catalans, hem d'admetre totes les opcions que recullin la diversitat, la complexitat i els accents del país. Ho hem de fer perquè no podem iniciar un procés amb mordassas. L'opció de la tercera via és, en segon lloc, una forma d'aconseguir una consulta amb un consens ampli, que és defensada per la majoria de l'arc parlamentari i que, per tant, admet que les llargues travessies sempre precisen de la major flota possible, no sigui que el primer tifó de les Açores s'emporti per sempre més l'horitzó.