26 de novembre 2014

¿Estudiar turismo es una buena opción?

La noticia de El País no puede ser más explícita: Turismo y Forestales son las carreras con peores salidas. La noticia se basa en el mapa de empleabilidad que realiza desde hace tiempo el Ministerio de Educación y complementa el estudio anual que lleva a cabo la Fundación Conocimiento y Desarrollo. Intentaré demostrar que, a pesar del titular de El País, estudiar turismo es una buena oportunidad profesional.

Universitarios camareros

La conclusión básica del estudio es que un tercio de los universitarios trabaja en actividades laborales que no se corresponden con su titulación. Rápidamente nos viene a la cabeza el libro de Benja Serra, Sobradamente preparado para limpiar váteres en Londres. La situación de Benja ha cambiado mucho y eso anticipa un tema al que me referiré más adelante: Las condiciones cambiantes del mercado laboral.

España es un país sobrecualificado porque tiene un número muy elevado de titulados universitarios, muy por encima de la media europea. Y tiene un nivel de paro juvenil altísimo. Los dos factores están conectados: Como hay mucho paro juvenil, es decir, como a los jóvenes les cuesta mucho encontrar una salida profesional, optan por continuar sus estudios para utilizar el tiempo de no trabajo en tiempo de formación. Lo cual no solo es lógico, sino que además es una buena noticia.

El resultado de esta dinámica es que el mercado laboral no puede engullir (de momento) este capital humano. Hay más personas altamente cualificadas que demandas de trabajos cualificados y, por lo tanto, una parte de los licenciados (e incluso doctorados) se ocupan en trabajos que están por debajo de su nivel de formación. Y aquí hay una constatación: El paro decrece con la formación. Estar muy formado garantiza trabajar, aunque no garantiza trabajar en un nivel profesional adecuado a tu formación.

¿Estudias o trabajas?

El informe del Ministerio de Educación y Ciencia analiza las afiliaciones a la Seguridad Social y el grado de cualificación profesional de casi 200.000 estudiantes matriculados en el curso 2009 - 2010. El 2009 no se había aplicado el EEES y estaba vigente el diplomado en turismo, cuando actualmente se ofrece el Grado. Este problema es recurrente: Cuando los licenciados salen al mercado, los estudios que han recibido ya han cambiado, de manera que los nuevos estudiantes solo pueden utilizar parcialmente la información sobre empleabilidad. Saben cómo les ha ido a los que se formaron con unos estudios que ahora no son.

En el caso del turismo, eso es especialmente relevante. Apartados históricamente del sistema universitario, los estudios de turismo ingresan en el mapa de las Universidades muy tarde. Los primeros estudios plenamente universitarios son los de Diplomado en Turismo, un primer ciclo de tres años. Actualmente, los estudiantes en turismo se forman en un Grado, de cuatro años y con una renovación significativa del modelo formativo. Ahora empiezan a salir al mercado los primeros graduados en turismo de la historia del país y en unos años podremos saber qué respuesta ha dado el mercado laboral a estos estudiantes.

Por eso, de las 10 carreras con sobrecualificación, 8 son diplomaturas o ingenierías técnicas, muchas de ellas extinguidas. Se refieren a una realidad universitaria que ya no es. Y obvian el salto trascendental del paso de una diplomatura a un grado. Sabemos qué les ha pasado a los que se han formado en una diplomatura que ya no existe. 

La noticia de El País no se refiere a la posibilidad de encontrar empleo, sino al porcentaje de personas de entre las que han encontrado trabajo que están ocupadas en un trabajo infracualificado. Tomemos dos carreras, la A y la B, ambas con 100 estudiantes. 20 licenciados de A tienen trabajo mientras que 80 licenciados de B trabajan. De los 20, tres cuartas partes (el 75%) tienen un trabajo adaptado a la calificación, mientras que de los 80, ocurre en la mitad de los casos. El resultado es que en A tienen trabajo adecuado a su nivel 15 estudiantes, pero es el 75% de los que trabajan, mientras que en B es de 40, pero solo es el 50%. El dato del peso de la infraocupación no tiene valor si no está acompañado con el % de ocupación efectivo.

El dato verdaderamente relevante es que los estudiantes en turismo encuentran trabajo. Que es lo contrario de lo que afirma El País, que dice literalmente que "La diplomatura en Turismo y la Ingeniería Técnica Forestal son las dos carreras universitarias con menos opciones en el mercado de trabajo español". Que no tienes opciones en el mercado laboral quiere decir que no tienes trabajo, no que una parte de los que tienen trabajo están sobrecualificados. 

Y eso nos lleva un segundo problema metodológico, que no podemos resolver hasta que el Ministerio y el INE no presenten el informe definitivo y podamos ver qué entienden por trabajo infracualificado. ¿Cómo se fija el nivel de preparación que se precisa para ejercer una profesión?. ¿Cómo sabemos que la titulación no ha sido un factor clave en el proceso de selección?. ¿Qué criterios fijamos?. A mi me parece mucho más lógico utilizar un criterio objetivo, que es el nivel salarial. ¿Qué promedio de salario recibe cada licenciado según su formación?.

Las medias son medias verdades

Una media es un resumen de un conjunto de información compleja. Y si queremos estudiar la complejidad, deberemos superar esta media. Por lo tanto, para analizar los resultados en turismo debemos tener en consideración otros aspectos. 

El primer factor a tener en cuenta es el volumen de titulados respecto de los matriculados inicialmente. Imaginemos un estudio A y uno B en el que entran 100 estudiantes; el primero consigue 20 licenciados y el segundo, 80. De los 20, 15 encuentran trabajo (un 75%), mientras que de los 80 lo encuentran 40 (un 50%). Podemos decir que el 75% de los licenciados en A encuentran trabajo o que lo hacen el 15% de los que empezaron la carrera, mientras que en B sería del 40%. Hay carreras que realizan una selección muy dura durante los estudios, que lógicamente permite que los supervivientes tengan una mayor tasa de empleo. 

El segundo factor a tener en cuenta son los percentiles, especialmente con carreras de elevado volumen, como es turismo. Es muy importante saber qué nivel de ocupación tienen en el percentil 75, por ejemplo. Porque nos indica la capacidad de encontrar buenas salidas profesionales para aquellos que tienen una mejor formación o una mejor adaptación al mercado laboral. ¿Cuántos graduados en las diferentes carreras ocupan lugares de responsabilidad?. ¿Cuál es el salario medio del percenil 75, por ejemplo?. 

Yo añadiría un elemento más: ¿Qué porcentaje de graduados han conseguido ocupaciones laborales en otros países?. Por mi experiencia en la Universidad de Girona, sé que los estudiantes formados en el Grado de turismo tienen un ámbito potencial de carácter mundial. Y algunos de ellos ya trabajan en empresas de los cinco continentes. Aunque la encuesta no los recoja (porque solo estudia los trabajadores nacionales), el peso de la internacionalización me parece casi el más relevante en un momento en el que el mercado laboral nacional está estancado. De hecho, en mi Universidad un peso creciente de los estudiantes son originarios de otros países. En el EMTM cada estudiante es de una nacionalidad diferente y la mayoría trabajarán en sus países, de manera que el futuro estudio sobre el máster solo detectará la ocupación del único estudiante español. 

Finalmente, cada Universidad es un mundo. Vamos hacia un sistema de especialización universitario en el que algunas carreras son mejores en unas universidades que en otras. De manera que más allá de la media, necesitamos saber el comportamiento efectivo de cada estudio de cada Universidad. Como en los modelos universitarios que deberíamos imitar, los campus tienden a especializarse y eso hace que las diferencias entre universidad y universidad para un mismo estudio tiendan a ser cada vez más relevantes. Y las medias que resumen esas diferencias en un número, totalmente irrelevantes.

Estudia turismo

El turismo no dejará de crecer en los próximos años. Ni aquí ni en el conjunto del mundo. La transformación del turismo no solo es cuantitativa, sino cualitativa. Se precisan de nuevos profesionales, bien formados, con una visión amplia y preparados para un sector competitivo y cambiante. A nivel internacional, la marca turística de España tiene reputación y los profesionales formados en este país están muy bien valorados en los países emergentes en turismo.

Los estudios de turismo han aportado habilidades a la Universidad. Los graduados hablan varios idiomas, usan más el Erasmus que ninguna otra carrera, conviven con estudiantes de todo el mundo, tienen una visión transversal de la realidad, han realizado prácticas de forma habitual y llevan decenios realizando trabajos final de máster, que ahora empiezan a generalizarse. Forman graduados flexibles, adaptables, de mirada amplia y con una predisposición al viaje innata. No es una mala opción. Eso sí: Empezar una carrera no es garantía de nada. Ni siquiera acabarla. Un título es una herramienta, pero no un aval. Afortunadamente.