19 de gener 2009

Sólo nos quedarán los muertos


Cuando las cámaras enfoquen otra guerra, más allá de las montañas. Cuando las banderas se hayan llenado de polvo. Cuando ya nadie recuerde cómo empezó todo ni porqué acabó. Cuando los discursos suenen como voces huecas atrapadas en la historia. Cuando el tiempo haya cubierto todo de una pátina de indiferencia y de los gritos ya sólo resten ecos lejanos. Ese día sólo nos quedarán los muertos.

Y todas las puestas de sol que no serán contempladas. Y todas las canciones que no serán cantadas. Y todas las lágrimas que ya no serán derramadas. Y todos los sueños truncados. Y todas las caricias encerradas en una urna de cristal. Y todas las risas apagadas. Y todas las mañanas no vividas. Al final, cuando el viento de la historia se lleva los discursos, las razones y los porqués, ese día sólo nos quedarán los muertos. Con su verdad desnuda.

1 comentari:

Rubén ha dit...

me ha encantado, sobre todo porque la atención mediática es efímera pero los muertos son para siempre.
Lo reproduciré citando su fuente.
Un saludo