19 de gener 2006

CASTELLANO EN LA INTIMIDAD (III)

¿Se muere el español en Cataluña?. ¿La Ley persigue a los castellanohablantes como Harrison Ford fulmina a los replicantes en Blade Runner?. ¿Es más peligroso hablar español en Molins de Rei que fumar en una whiskería?. ¿Se han proscrito ya las obras completas de Pérez Galdós o los DVD de Martes y Trece?. En este post, intentaré responder algunas de estas preguntas que tanto inquietan en los posts liberales.

Pero antes, me vais a permitir que hagamos un pequeño viaje por el mundo mundial. Síganme. Veamos cómo tratan el "problema" de la diversidad lingüística otros países:

  1. En Canadá, el francés y el inglés tienen el estatus de lenguas oficiales. Como sabéis, el francés es la lengua más hablada en Quebec, mientras que el resto del país (y algunas zonas de Montreal) son anglófonas. La Ley sobre lenguas oficiales dice que en el Parlamento (canadiense) se puede hablar en inglés o en francés, que una persona se puede dirigir a un Tribunal Federal en la lengua oficial que le plazca y que el Gobierno (de Canadá) promocionará el desarrollo del inglés y del francés.
  2. En Suiza, la Ley Federal sobre lenguas nacionales tiene como objectivo preservar el plurilingüismo del país, fomentar el plurilingüismo de los individuos y las instituciones y garantizar un trato idéntico de las cuatro lenguas oficiales. El artículo 6.1. de la Ley expone que un suizo se puede dirigir a la administración (suiza, no cantonal) en la lengua que escoja y ésta le responderá en la lengua que ha escogido. En las Cámaras, los diputados se expresarán en la lengua que libremente deseen.
  3. En Nueva Zelanda, la Ley sobre la lengua maorí reconoce a esta lengua como oficial del país, regula que cualquier persona puede dirigirse a la administración o a la justicia en este idioma y promueve medidas para su uso y desarrollo.
  4. En Finlandia, la Ley 423/2003 reconoce el derecho de todas los finlandeses a dirigirse a la administración o a la justicia en cualquiera de las dos lenguas oficiales del país (finlandés y sueco). Además, regula el uso del same y otras lenguas muy minoritarias. Considera que un municipio es bilingüe si al menos un 6% de los habitantes declaran como lengua materna una lengua que no es la común en este municipio. Si se da esta situación, entonces la administración local debe ser bilingüe.
  5. En Suecia, la Ley (2000) reconoce los derechos de la lengua same y se compromete a su difusión y aprendizaje.
  6. En Bélgica, la Ley sobre el empleo de lenguas (1966) establece que Bélgica tiene tres lenguas oficiales, que son el francés, el holandés y el alemán. Dispone que en las regiones lingüísticas, la administración usará la lengua de la región, pero que un usuario se dirigirá en la lengua que escoja. La Ley promueve y fomenta el plurilingüismo del país.
  7. En fin, en Luxemburgo la Ley de 1984 establece que la lengua oficial de Luxemburgo es el luxemburgués (es decir, el francés con acento), pero que un ciudadano se puede dirigir a la administración en francés, alemán o luxemburgués y ésta responderá en la lengua que haya escogido el usuario.

Esta política de reconocimiento del plurilingüismo es consecuente con la mayor parte de tratados y propuestas internacionales sobre este campo. La UNESCO ha propiciado en diversos foros y documentos la importancia del plurilingüismo y la educación plurilingüe, que emanan de la Declaración UNESCO sobre la diversidad cultural y la Convención para la salvaguarda del patrimonio inmaterial (2003). En esta línea se inscriben también las recomendaciones del Congreso de Rusia sobre planificación lingüística.

Los principales preceptos legales sobre la lengua son la Constitución, el Estatut (nuevo y viejo) y la Ley sobre política lingüística. Recorramos un poco las tortuosas sendas legales que hemos heredado.

CONSTITUCIÓN

La lengua no es baladí. Ocupa ni más ni menos que el tercer artículo. Debo decir que comparto al 100% lo que propone nuestra Constitución en sus tres famosos puntos:

  1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. [Vemos que la Constitución fija el deber de conocer el español]
  2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. [Me gustaría destacar que a las otras lenguas las denomina "españolas"]
  3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección. [Pues eso]

ESTATUT (VIGENTE)

Ocupa también el artículo 3. Recoge el espíritu de la Constitución, aunque con dos salvedades: considera que el catalán es la lengua propia (que no es lo mismo que oficial) de Cataluña y aboga por un marco de conocimiento de las dos lenguas, es decir, propone un marco de bilingüismo.

  1. La lengua propia de Cataluña es el catalán [incuestionable]
  2. El idioma catalán es el oficial de Cataluña, como también lo es el castellano, oficial en todo el Estado español [dos lenguas oficiales, como dice la Constitución]
  3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de ambos idiomas, tomará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento y creará las condiciones que permitan llegar a una igualdad plena en cuanto a derechos y deberes de los ciudadanos de Cataluña [Aboga por un país bilingüe]
  4. El habla aranés será objeto de enseñanza y de especial respeto y protección

ESTATUT (PROPUESTA)

Ahora desciende hasta el artículo 6, mucho más denso y en cierta medida controvertido. De todas formas, el artículo 6.2. fija claramente las reglas del juego en virtud de lo que dispone la propia Constitución.

  1. La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza [Éste es el artículo discutible y discutido]
  2. El catalán es la lengua oficial de Cataluña. También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. Todas las personas en Cataluña tienen el derecho de utilizar y el derecho y el deber de conocer las dos lenguas oficiales. Los poderes públicos de Cataluña deben establecer las medidas necesarias para facilitar el ejercicio de estos derechos y el cumplimiento de este deber. [Este artículo deja muy claro que todos los derechos lingüísticos de los castellanohablantes están preservados]

LEY DE POLÍTICA LINGÜÍSTICA

Esta Ley recoge los derechos lingüísticos que emanan de la Constitución y del Estatut. Concretamente, en su artículo 4 dice que una persona que vive en Cataluña tiene derecho a:

  • Conocer las dos lenguas oficiales
  • Expresarse en cualquiera de las dos lenguas oficiales, oralmente y por escrito, en las relaciones y actos públicos y privados
  • Ser atendidas en cualquiera de las dos lenguas oficiales en los términos que la presente Ley establece
  • Utilizar libremente cualquiera de las dos lenguas oficiales en todos los ámbitos
  • No ser discriminadas por razón de la lengua oficial que utilizan

Por ejemplo, el artículo 14.2. sobre documentos públicos dice:

"Los documentos públicos deben redactarse en la lengua oficial que escoja el otorgante, o, si hubiera más de uno, en la lengua que acuerden. Si no existe acuerdo en lo que se refiere a la lengua, la escritura o documento debe redactarse en ambas lenguas oficiales"

El 12.1: "Son válidas las actuaciones administrativas de los órganos y entes de la Administración del Estado, tanto las orales como las escritas, realizadas en Cataluña en cualquiera de las dos lenguas oficiales, sin necesidad de traducción"

El 16.1: "Son válidos los Convenios Colectivos de trabajo redactados en cualquiera de las dos lenguas oficiales".

El 17.1: "Son válidos los asientos registrales realizados en cualquiera de las dos lenguas oficiales".

O, en el controvertido tema de la enseñanza, el 21.3: "La enseñanza del catalán y del castellano debe tener garantizada una presencia adecuada en los planes de estudio, de forma que todos los niños, cualquiera que sea su lengua habitual al iniciar la enseñanza, han de poder utilizar normal y correctamente las dos lenguas oficiales al final de la educación obligatoria" y el mejor antídoto contra las ikastolas, el 21.5: "El alumnado no debe ser separado en centros ni en grupos clase distintos por razón de su lengua habitual".

EN RESUMEN

  1. En Cataluña no hay, ni habrá "problema lingüístico". Por más que azucen la COPE, el PP y sus muchachos, cualquier persona que vive en Cataluña sabe que el idioma no es un problema.
  2. Cataluña es una región bilingüe. El bilingüismo perfecto no existe, y además es imposible. De todas formas, en una sociedad bilingüe (o multilingüe) quien quiere vivir de forma monolingüe siempre tendrá motivos de queja. Como dice el Conseller Bargalló (gracias Egócrata) "se equivoca quien quiere vivir sólo en castellano o en catalán".
  3. La lengua propia de Cataluña es el catalán. Además es una lengua debilitada por una dictadura que intentó su erradicación y que persiguió su uso (público e incluso privado). Por eso, es cierto, existe una cierta discriminación positiva de las instituciones catalanas hacia este idioma.
  4. A pesar de todo, hay un principio básico que debe ser respetado: cualquier persona tiene derecho a dirigirse a una administración (o a un servicio de justicia) y ser atendido en la lengua que lo desee.
  5. El catalán (como el vasco o el gallego) son un patrimonio de España. No de Cataluña. Las legislaciones internacionales protegen y promueven las lenguas de un país, aunque formen parte sólo de una parte de este país. España debería ver la diversidad lingüística como una oportunidad, como un bien, y no como un problema. Igualmente, la administración del Estado podría seguir el ejemplo de las administraciones europeas y facilitar su documentación (digital o "analógica") en las lenguas españolas.
  6. Inversamente, es indudable que el español es un patrimonio de Cataluña. El hecho de que los catalanes dispongan además de una lengua universal no sólo es un utensilio práctico, sino también un medio cultural de primer orden (de Marsé a Vázquez Montalban, de Serrat a Pastora).
  7. En situaciones de posible conflicto, siempre hay soluciones intermedias. Entre Pujol enano habla en castellano y el Quina pudor hay miles de caminos que pueden corregir (matizar, resolver, acercar) problemas entre los ciudadanos. Nunca en el tema lingüístico son buenas las posiciones irredentas.
  8. Y, finalmente, hay un principio básico intocable. Se puede hablar sobre el idioma de las administraciones, de los carteles de un local, de la lectura de una Tesis o de un juicio. Pero en el ámbito privado, que cada uno hable como lo venga en gana. Y cuantos más, pues mejor.

34 comentaris:

Citoyen ha dit...

Sólo un matiz. Se ha fijado que en los textos legales autónomicos que ha citado se habla siempre del "Estado español" y de "Cataluña" y nunca se hablar de "España" y de la "Comunidad autónoma Catalana". Esto nos lleva al dilema irresoluble de "¿Existe realmente España?" que lo que parece que quieren resolver en la discusión del Estatuto, con fómular uninacionales, plurinacionales, nación plurinacional, cultura multicultural, y otras acrobacias jurídico-antropológicas.

No entiendo lo del deber ¿qué se refiere? ¿cuales son las medidas para poner en marcha y hacer efectivo el deber de conocer una lengua? Si todos pueden ser atendidos en cualquiera de las dos lenguas ¿porque sería necesario edictar un deber?.

El problema global, en mi opinión es que se intenta integrar la identidad en las instituciones públicas, algo que es totalmente imposible. ¿Es la sanidad pública, los permisos de construcción, o cualquier otra institución pública donde se pueda hablar cualquiera de las dos lenguas una manifestación cultural?

Otra cosa que no comparto es su concepción absoluta de que "las lenguas no son un problema". Creo es que rigurosamente falso. Puede, si quiere, en mi opinión decir que las lenguas tienen muchas mas ventajas que problemas, que son un patrimonio cultural que hay que preservar, pero la existencia de una pluralidad de lenguas es objetiva y materialmente una fuente de problemas de toda clase. Desde el asunto económico de edictar documentos o etiquetas en ambas lenguas, hasta el propio problema social de que los individuos que vienen de fuera son forzados a aprender un segundo idioma o incluso tercero que, tal vez, ellos no aprecien como su "patrimonio cultural". Los marroquíes qeu vienen a españa tienen qeu aprender español, yo como jurista bilingüe tengo graves problemas para expresar opiniones traducidas de una lengua a otra, las lenguas son un problema objetivamente hablando, otra cosa es que para usted o para todos, su enriquecimiento cultural suponga una compensación con creces.

No entiendo tampoco como una lengua puede ser "debilitada". Entiendo que los individuos pueden ser debilitados cuando se quedan enfermos, que una casa puede estar debilitada cuando sus cimientos no son fuertes y por ello se puede caer, que una empresa puede estar debilitada porque hay una competencia muy fuerte. ¿Pero como se debilita una lengua? si la función del Estado es la garantía de los derechos y libertades y ser socialistas nos lleva a pensar que debe intervenir efectivamente para garantizar a todo individuo el ejercicio de sus derecho y libertades. ¿que derecho o libertad se está garantizando con la promoción de una lengua? Existe un derecho a vivir en la sociedad a la que uno le gustaría ¡¿tienen las lenguas personalidad jurídica?!:S

¿Cuál es la lengua propia de un país? Entiendo que la lengua propia de un individuo puede ser la que hablaban sus padres, o la que le enseñaron desde pequeño, o la que sea, pero ¿puede un país tener lengua propia? ¿hablan los países una lengua?

Tal como yo entiendo las cosas, los servicios públicos en general deberían estar regidos por los principios de eficacia y austeridad económica, lo que implica inevitablemente que se hable a todo el mundo en una lengua comprensible para ellos, pero no en la lengua de su elección, eso es una pijada como una catedral. Entiendo que si es una necesidad demandada socialmente la enseñanza del catalán como una contenido de la identidad y la promoción de la personalidad de cada uno, la generalitat debe, con cargo a su presupuesto, si así lo cree conveniente, financiar la enseñanza para todo aquél que lo desee, pero siempre como un plus y una opción y nunca ni como una obligación ni como una cuestión fundamental. En ámbitos donde la cultura sea un componente fundamental (estoy pensando en la literatura o en cuestiones relacionadas con la universidad) es admisible que se seccione a los alumnos convenientemente de modo que todos los que quieran expresarse en catalán lo hagan siempre que todos los presentes lo entiendan. Si hay una sola persona que habla castellano y todos los demás lo hablan, debe hablarse en castellano, es una cuestión de simples modales.

En el ámbito privado que cada uno hable lo que le venga en gana, estoes un país libre.

Lucien de Peiro ha dit...

Sí señor.
Ben dit.

Citoyen ha dit...

Por cierto, el comentario es de buen rollo, no se lo tome como un ataque ni como una ofensa, pero es una forma de verlo, soy consciente de que tal vez he sido un poco rudo... Créame, en mi tiempo libre no me dedico a pegar a catalanes:P Ante todo buena cara:P

Lucien de Peiro ha dit...

Ben dit... era por el sr. Donaire en su tercera entrega, que me parece excelente.

No había visto a Citoyen, al que comentaría sobre su matización inicial: es acertada, y creo que hay una visión subjetiva en decir "Estado Español y Catalunya" en lugar de "España y Comunidad Autónoma de Cataluña". Pero como todas esas opciones son correctas, y aún hay más combinaciones, pues que cada cual elija la que prefiera...

...y punto pelota.

don-aire ha dit...

no sé citoyen, empiezo a pensar que no debo ir a París en los próximos tres meses (sobre todo si te tumban en los exámenes)

Citoyen ha dit...

Buuuuu!!!!! Asustese!!!!

Citoyen ha dit...

Por cierto lucien.

No sé si somos tan ingenuo como para pensar que no existen connotaciones respecto a los términos. Yo creo que efectivamente lo suyo es que exista el Reino de España y la Comunidad autónoma de Cataluña (creo que son los términos oficiales.) La comunidad autónoma de cataluña, en rigor, forma parte del Estado español, luego es una absurdidad hablar de Estado Español para referirse a los enanos malvados de madrid. En mi opinión es una muestra de intención de querer configurar un Estado popular en lugar de un Estado nacional. Entiendo la palabra pueblo como una entidad cultural histórica etc, y la palabra nación como el cuerpo electoral socio-político de un determinado Estado.

Al-Duende ha dit...

don, magistral esta nueva entrega. Como creo que ya te señalé con anterioridad, no creo que en estos momentos el catalán sea exactamente una lengua herida por las balas franquistas (o las postfranquistas COPEteras), pero es indudable que de la realidad catalana a lo que intentan transmitir ciertos agitadores con mentalidad de "España de los Reyes Católicos" (Bono dixit), dista un trecho.

Basta viajar un poco (para curar cualquier nacionalismo), para saber que en Barcelona capital buena parte de los intercambios verbales en el espacio público son en castellano (en inglés, en alémán, en japonés..., como en cualquier gran capital; también en catalán). Para saber también que los municipios del extrarradio (los Leganés, Móstoles, Alcorcón, Parla, Pozuelo y Torrejón catalanes), los hijos de la inmigración interior conviven perfectamente con la normalización lingüística catalana y con los nuevos inmigrantes y sus hijos. Para saber que, en definitiva, en toda Catalunya uno pueda dirigirse en el idioma que quiera. Dicen algunos que no: miren ustedes, a mí me encanta el catalán, y aquí en Madrid, aunque supiera hablarlo, me sería inútil por completo. A ver si vamos a confundir la libertad y las garantías con las ganas de hacer de temas conflictivos caballos de batalla evitables. Dos no discuten si uno no quiere... en el idioma que sea.

Deberían leer más este blog quienes se asustan del ogro Estatut (o quienes, sin sentir en verdad miedo, agitan fantasmas convenientes; genial Ricardo hoy en El Mundo con la viñeta de Rajoy; digo yo que a este paso lo acaban echando).

Anònim ha dit...

Pues nada, que vivan las Oficinas de Persecución Lingüística,

la discrimanción a la hora de subvencionar por razón de lengua,

la imposición a los empresarios del etiquetado catalán,

la delación lingüística,

la obligación a los funcionarios de aprender catalán,

los colegios biligües hispano-uruguayos,

las sanciones a los profesores,

el cerrarse las puertas y

el FRANQUISMO.

Arriba Cataluña, Viva el Socialismo apoyando al Nacionalismo de extremaderecha!!

A ver si Arcadi y compañía crean un partido de izquierda no nacionalista en Cataluña que si no los catalanes de izquierdas van apañados...

Anònim ha dit...

Señor Donaire, una propuesta:

Se atreve usted ha hablar en castellano en su próxima intervención en el Pleno del Parlamento Catalán? Eso también sería una muestra de normalidad linguística, no?


Saludos. PFL2

David ha dit...
Un administrador del bloc ha eliminat aquest comentari.
don-aire ha dit...

En el Parlament, se ha hablado en castellano, en romaní o en aranés sin ningún problema. Como es natural, si la gran mayoría de los diputados hablamos normalmente en catalán, cambiar al español es muy forzado. De todas formas, mi compañero de escaño utiliza el castellano frecuentemente.
Es en el Congreso donde eso no es posible. En todos los países occidentales plurilingües con diversas lenguas oficiales, el reglamento del Parlamento estipula que se pueda utilizar cualquier lengua oficial. ¿Por qué no en España?. ¿Cuándo será posible hablar en vasco en el Congreso?.

ignasi ha dit...

Amic Donaire. Estic absolutament d'acord amb el teu escrit. La llàstima és que hi ha molts polítics del psoe que no la compartirien i m'atreviria a dir, que alguns del psc tampoc.
Tant de bo, la lògica , el respecte i el sentit comú que demostres tenir, sigui majoritari aviat.
Quan deixaran de veure el català com a un perill? Des de quan i on, la llengua és perillosa? On estan els progressistes espanyols? De veritat que els trobo a faltar.

Et felicito pel post, malgrat molts, no es molestaran ni a llegir-lo i ràpidament teclejaran els típics tòpics falsos i esterotipats de sempre. És l'espanyolisme ranci del segle XIX.

Anònim ha dit...

Entonces no le vamos a escuchar hablar en castellano en el Pleno del Parlamento Catalán. A lo mejor es que hiere la sensibilidad del nacionalista de Carod Rovira. Claro, sería una deshonra para la Nación catalana que se hablara la lengua que utiliza buena parte de los catalanes. Sería una agresión a Cataluña.
Esa es la Cataluña hipersensible que creó Pujol y que muchos pensaban que iba a cambiar con un partido socialdemócrata no nacionalista en el poder. Pero al final el propio PSC es más nacionalista que Pujol. Qué triste.

ignasi ha dit...

Solo una pequeña pregunta. Si ánimo de ofender:

¿Por qué es triste ser más nacionalista que Pujol?

Gracias.

pululante ha dit...

Toda esa documentación internacional está muy bien, pero creo detectar un punto común: todas ellas tienen una lengua común en TODO el país. Incluso en el caso de Finlandia al sobrepasar un municipio el 6% de otra lengua, es SOLAMENTE el municipio el que se "hace" bilingüe.

Aplicado aquí, y tal como cita el artículo 3.2 de la Constitución, las otras lenguas serán oficiales en sus respectivas comunidades. Por lo tanto el catalán en Cataluña (y sólo en Cataluña) y así respectivamente. Supongo que hasta aquí todos de acuerdo.

Respecto a la reclamación de hablar en el Parlamento citando casos de otros países, vuelvo al primer párrafo. En otros países las lenguas son oficiales en TODO el territorio, no como en España. Por lo tanto el argumento no es válido.

Seguramente apelando a argumentos románticos se pueda justificar. Pero no es práctico ni por supuesto barato. Y al final ¿quién paga? Nosotros con nuestros impuestos. ¿Estarían dispuestos los gobierno catalán, vasco y gallego (y los que vengan) a asumir los costes de traductores, intérpretes e instalación tecnológica para poder realizar las intervenciones en el Parlamento en una lengua no-oficial en la mayoría del territorio nacional?

También he notado como Citoyen la, cuando menos "peculiar" redacción de los Estatutos. Viene a decir algo así (permítaseme la coloquialidad): "El catalán es la lengua propia y oficial. ¡Ah! y el castellano también, que nos dice la Constitución que hay que ponerlo." ¿Por qué no se redacta tal que "Los idiomas oficiales en Cataluña son el catalán y el castellano." sin más palabrería?.

En cuanto a la propuesta de Estatut, en mi opinión el punto 1 sobra (igual que sobra el punto 1 del Estatuto vigente). Pero es que la propuesta además incide en el uso preferente, lo cual quiere decir que el funcionario que no use el catalán "preferentemente" (o sea, que si utiliza el castellano) será sancionado. Aquí ya no se exige el conocimiento de ambas lenguas, que es lo deseable, sino el uso de una sobre otra. Y esto es lo que no es permisible, ni un ejercicio de tolerancia y respeto.

Lucien de Peiro ha dit...

¿Por qué siguen algunos o muchos de ustedes buscando razones que no acaban de replicar ni contradecir a esos argumentos "románticos" que nos atribuyen?

Si me parece muy bien lo que proponen en algunos puntos de sus intervenciones. Estoy encantado de que tengan tan clara su idea al respeto, pero convendría que entendiesen de una vez por todas que si Catalunya quiere proteger o sobreproteger su lengua, si quiere situar el catalán a la altura del castellano aunque sea a costa de cierta discriminación positiva, pues lo han de respetar, porque todo se palntea siempre con respeto a la Constitución (CE), y cuando ha habido o haya algo inconstitucional en una ley, en el Estatut o donde sea, ya aparecerá cierto tribunal en Madrid (TC) del que no espero un enfoque de sus decisiones con clara inclinación hacia las tesis catalanas.

Cataluña posee instrumentos que le permiten aplicar estas políticas que ustedes no entienden o no respetan o simplemente, en el mejor de los casos, no comparten. Han de aceptarlo y no tratar de vendernos la moto de la universalidad, de su teoría de un mundo práctico, de su visión global, de los agravios que el castellano sufre en Catalunya (cuando casulamente siempre olvidan los que sufre el catalán). Yo ya he expuesto sobradamente en este debate mi visión sobre la importancia de las lenguas, incluido el catalán. Estoy cansado de que los debates se eternicen cuando una de las partes no respeta a la otra. Espero que no se les ocurra decir eso de mí, porque además del respeto que rebosan mis palabras en este momento hacia ustedes, en estas líneas, he replicado sus teorías precedentes con argumentos, con datos (el señor Donaire por su parte sí que ha dado más que suficientes) y con la Biblia en verso.

Me parece mentira que hagamos caso a algunos comentarios que interesadamente describen un panorama en Cataluña dramático para la lengua castellana. Estoy hasta las narices de ver como gente que no vive en Cataluña (y algunos seguramente ni han estado por aquí) se atreven a postular sobre una realidad, la catalana, que ni se acercan a conocer. Me enfado conmigo mismo por discutir sobre obviedades como el excelente estado de forma del castellano en mi tierra. Yo mismo soy un ejemplo como cualquier otro de estudiante que ha vivido de lleno la inmersión lingüística. En mi casa se ha hablado de todo, y lo mismo en el colegio. ¿Creen que mi nivel de castellano es consecuente con sus tribulaciones apocalípticas? ¡Anda ya!

Respeten de una vez por todas a una comunidad que vota a quien quiere con total libertad, que hace lo que quiere con su dinero, con su administración y con sus funcionarios, respeten de una vez por todas que apliquemos nuestra política aunque lleve más o menos componentes “románticos”, respeten ya que las sociedades se gestionen dentro de sus competencias como les venga en gana, y si la Generalitat decide en los presupuestos del año que viene, por ejemplo, gastarse todo el dinero en ayudar al tercer mundo (el 100% en lugar del 0.7%) sin gastar ni un duro aquí más que para pagar a los que cobran de la misma administración catalana (funcionarios) pues tendrán que respetarlo, como si se decide invertir el dinero en caramelos, en condones o en una fiesta que durará mientras haya eso, dinero. Respeten ya. Si discrepan de nuestras políticas me parece muy bien (aunque no comparto sus razonamientos) pero lo que una sociedad democrática decide hay que respetarlo. Así son las cosas y no le den más vueltas. Yo ya he dado bastantes en este asunto.

Anònim ha dit...

Ignasi, me parece triste porque esperaba otra cosa de un partido socialdemócrata no nacionalista y mucha gente espereba algo distinto. Me refiero al PSC en concreto, no las personas que sean nacionalistas. Cada uno puede ser lo que quiera y eso es totalmente legítimo mientras que respete el Estado de Dercho, pero mucha gente esperaba algo distinto del PSC, que es más nacionalista que Pujol.

Saludos

Lucien de Peiro ha dit...

No puedo evitar decirlo:

Señor usuario anónimo anterior, no se preocupe, que en las próximas elecciones autonómicas cada partido quedará en su sitio. Si el PSC ha decepcionado a tanta gente en Catalunya (que es donde importa), pues esperaban algo distinto del partido de Maragall, Montilla y nuestro anfitrión, el señor Donaire, tiempo habrá de que hablen las urnas. No tenga prisa, que todo se andará.

Mi planteamineto es que la decepción la situaría en otras coordenadas y no en el PSC exactamente, si es que ciertos personajes pueden decepcionar o sorprender más, tanto aquí como en el esto de España. ¿Sabe de quién hablo? ¡Bingo!

Anònim ha dit...

Vale, pues si para usted es muy socialdemócrata y progresista ser más nacionalista que Pujol, me alegro por usted. Para mí el socialismo democrático es otra cosa distinta.
Y, por supuesto, habrá tiempo de ver si la gente se ha decepcionado o no y de analizar donde sube y donde baja el número de votos del PSC.
También veremos si es decepcionante o no aprobar un proyecto de Estatuto y que luego los mismos que lo aprueban tienen que estar cinco meses renegociando lo que antes consideraban como muy bueno.

Saludos

Citoyen ha dit...

Respeten de una vez por todas a una comunidad que vota a quien quiere con total libertad, que hace lo que quiere con su dinero, con su administración y con sus funcionarios, respeten de una vez por todas que apliquemos nuestra política aunque lleve más o menos componentes “románticos”, respeten ya que las sociedades se gestionen dentro de sus competencias como les venga en gana, y si la Generalitat decide en los presupuestos del año que viene, por ejemplo, gastarse todo el dinero en ayudar al tercer mundo (el 100% en lugar del 0.7%) sin gastar ni un duro aquí más que para pagar a los que cobran de la misma administración catalana (funcionarios) pues tendrán que respetarlo, como si se decide invertir el dinero en caramelos, en condones o en una fiesta que durará mientras haya eso, dinero. Respeten ya. Si discrepan de nuestras políticas me parece muy bien (aunque no comparto sus razonamientos) pero lo que una sociedad democrática decide hay que respetarlo. Así son las cosas y no le den más vueltas. Yo ya he dado bastantes en este asunto.

El problema y de lo que yo me quejo, es que no es su administración, ni sú dinero. Es la administración del Estado y el dinero de los ciudadanos, los funcionarios del Estado... Nada les impide hacer valer sus necesidades, si quieren priorizar la lengua a la sanidad, no pasa nada, pero lo qeu no es de recibo es se argumente que en cataluña hay un déficit fiscal acojonante (no niego que lo haya) y un problema grave con la financiación (tampoco niego que lo haya) cuando existen prioridades de gasto varias, como la televisión autonómica u otras. Eso es lo que me da coraje.

Citoyen ha dit...

Omite usted un hecho con su argumentación del derecho comparado en materia bilingüe que se me había pasado decirle.

En todos los países qeu usted ha citado, existe un colectivo de población que es monolingüe. En el parlamento pueden expresarse en cualquiera de las lenguas porque si lo hicieran en una solamente se estaría discriminando a un grupo de personas, siempre el mismo, que no pueden entenderlo. NO es posible hablar en un idioma que entienda todo el mundo. Eso es un país multilingüistico.

En el Reino de España, Estado español, comunidad jurídico política regida por la constitución del 78, o como queramos llamar a ese ente abstracto, no hay multilingüismo, hay monolingûismo con giros bilingües, es decir, todos hablan castellano, o español (oh palabras!) mientras que algunosm, además, hablan otras lenguas, euskera, catalán, gallego, valenciano, bable, mallorquín, o incluso cheli (es el cheli una lengua?:S). Esto supone que todo el mundo puede entenderse hablando en castellano, aunque algunos puedan elegir entenderse en otra lengua.

En suiza, por ejemplo, en el parlamento se puede hablar ciertamente italiano, alemán y francés. Pero no se puede hablar Romanche, porque todos los que hablan romanche hablan al menos alguna de las otras tres lenguas además. Esa es exactamente la situación qeu tenemos en españa. Yo, como ciudadano español, quiero estar seguro de poder entender lo que digan los diputados que nos representan (cada uno de ellos a todos, por cierto), porque no sé hablar catalán. Los diputados del parlamento nacional ejercen funciones de representatividad, por ello, que menos qeu hablar en un idioma comprensible para los representados.

Finalmente, la cosntitución dice qeu las lenguas serán cooficiales en cada una de sus comnidades, no en todo el Estado. Esto supone que, efectivamente, en cada una de sus comunidades se pueden utilizar en los organismo públicos, pero a nivel nacional es otro cantar, porque no son cooficiales.

Enrock ha dit...

J.A.Donaire, efectiu i veritat és el què dius: "que cadascú parli amb la llengua que vulgui, que per això està la democràcia".
Però, afegeixo, que el qui vulgui imposar a altres un determinat monolingüisme en alguna part ho té cru, doncs al planeta hi ha milers de llengües i tots voltem cap aquí i cap allà. El primordial és entendre's com sigui. Realment, seria maco que la gent volgués enriquir-se estudiant moltes llengües, potser així desapareixeria el problema del monolingüisme.
Seria inútil, capgirant-ho tot, parlar el català a Cadis per comunicar-m'hi. Potser sí que trobaria algun gadità que ha tingut l'empenta d'aprendre la meva llengua, però gairebé tots em dirien: "¡quillo, es que no entiendo ná!
Cal dir, al respecte, que la majoria de catalans que vivim a Catalunya som cosmopolites i podem canviar al castellà, a l'anglés o al francés si la persona no ens entén, ja que la majoria de nosaltres sabem 2 o 3 llengües més. Però, també, ens podem trobar al catàlà monolingüista que, tot i sabent més llengües, no li dona per respectar la comunicació (si l'altra no sap català que es foti...). Més fort és el cas d'aquell que parla català a castellans que no entenen la nostra llengua i, en canvi, quan ve un francés, de cop, parla en francés. Això, realment, em fa ràbia i el que provoca després és que es parli malament dels catalans a Espanya per culpa de 4 radicals.
Sorpresa va ser la meva quan vaig conèixer a 3 nois polacs que sabíen perfectament el català. Entre mi vaig pensar una ridiculesa tot recordant la frase franquista contra els catalans de "polacos de mierda" (si els hi hagués explicat aquesta comparació, crec que s'haguessin sentit molt ofesos).
El fet, és que amb això del nou Estatut l'ambient polític de l'Estat s'ha crispat fins al punt de que alguns militars d'alt grau, enterbolits per la crispació, han volgut imposar les seves idees feixistes, recordant-nos allò d'una única e indivisible -com si volguessin dir "una grande y libre"-, i que la Constitució és intocable o si no els tancs sortiran direcció a Barcelona com si fos el 23-F. Menys mal que els socialistes estan parant aquests militars (que només la seva feina és servir al poble per que estem en democràcia) i als exaltats del PP (que, amb els seus discursos de "mono-pensament" volen portar a mal lloc a un poble que, cada vegada més, s'adona de les grans mentides que arriben a dir).
M'agradaria doncs que, amb aquest comentari, reflexionèssim al respecte i fòssim pels dos cantons més tolerants i comprensius. Que deixèssim de banda aquests inútils i infantils enfrontaments per tal de madurar cap a una societat global més democràtica, ecològica i comprenedora -i crítica en si mateixa-, buscant la solidaritat per aquelles que la necessitin (la fam ens espera en els països pobres i el desequilibri atmosfèric també).
Jordi.

Lucien de Peiro ha dit...

Señor Citoyen, ya va cerrándose el círculo: se equivoca claramente cuando dice que es el dinero de todos los españoles el que se gasta en defensa de la lengua. El dinero invertido en asuntos como la política lingüística es dinero exclusivo de la Generalitat, que es una parte de todo el que se recauda en Cataluña. Habría que ver que parte de la que se entrega al Estado, a la administración central, se invierte en política lingüísitica. Yo no lo sé, pero apuesto a que es 0 (al menos en referencia a la lengua catalana).

Creo que se ha equivocado al decir que el dinero es de todos. Bastante nos quejamos ya de que tenemos una financiación insuficiente como para usted afirme aquí (o así se le ha entendido) que el dinero de la generalitat es de todos, incluidos los que están fuera de Cataluña y por tanto, que todos están capacitados para opinar sobre cómo gastarlo. Bueno, pueden opinar, claro que sí, pero no pueden exigir nada. El dinero de la Generalitat es de todas y de todos... los que viven y pagan sus impuestos en Catalunya. Si quieren opinar sobre el dinero de la Generalitat vengan a vivir con nosotros y podrán manifestar su opinión con total tranquilidad: si siguen opinando igual engrosarán esa minoría de gente que, dentro de Catalunya, opina como ustedes, la mayoría de votantes del PP y una pequeña parte de votantes socialistas.

Esto es así señor Citoyen, no trate de negarlo. Usted escribe bien y creo que tiene una base ética y moral, por lo poco que le he leído, de lo más respetable y con la que coincido bastante, pero para que sus comentarios sobre Catalunya, sobre el catalán y, sobre todo, sobre la política lingüística de la Generalitat sean tenidos en cuenta de verdad y no como algo exótico, le falta conocimiento de la realidad catalana, le falta saber qué se cuece en Cataluña, cómo es el día a día aquí, la realidad social catalana para que nos entendamos.

Pero usted sigue dale que te pego con argumentos de lo más respetable (por un lado), argumentos, algunos, que son ciertamente poderosos y contundentes pero que no son aplicables sin tener en cuenta las realidades que les sirven de inspiración o que son objeto de su análisis.

Por ejemplo, decir que un idioma tiene un periodo de vida y que algún día puede desaparecer, como el latín, es algo absolutamente razonable y no puedo discutirlo, porque ha sido así a lo largo de los siglos, y no sólo con el latín. El problema es que ese concepto no es en absoluto aceptable a la realidad del catalán y de la sociedad que lo utiliza: en primer lugar porque el catalán goza de buena salud y en segundo lugar porque los catalanes queremos mimarlo, por encima de lógicas históricas. Una mayoría de catalanes considera que su propio idioma debe ser tratado con especial cuidado y, en consecuencia, protegido. Es un proteccionismo que no se puede valorar en términos absolutos, porque entonces se podría valorar como un idioma ficticio o virtual, como si fuera un ente postizo. Hay que valorarlo en relación a la realidad de Cataluña. Otra cosa sería convertir el idioma en una pieza de museo y limitar su evolución con una normativa severa y estricta impidiendo cualquier atisbo de, por ejemplo, neologismos. Los idiomas nacen en la sociedad, y es allí donde cobran su propia forma y donde moldean su cuerpo. Es en el uso cotidiano donde un idioma evoluciona. Jamás debe hacerlo en una academia. En ese sentido veo más problemas en el castellano, cuya adaptación académica a su uso social ha sido tradicionalmente lenta, pero éste es otro debate.

Y sobre el déficit fiscal de Cataluña, que usted califica de "acojonante" (¡¡¡que alegría que un no-catalán diga eso!!!), convendría que viese el dinero invertido en política lingüísitica y el invertido en sanidad. Es posible que se pudiera reducir el referente a política lingüística, es posible que sea excesivo, pero es aceptado por nosotros, y ese es el punto. Y no son comparables de ningún modo ambas partidas presupuestarias, porque es como hablar de una ballena y una pulga. Además, éste es un debate peligroso porque las comparaciones podrían ser odiosas. Yo sé de gastos despreciables e inútiles que administraciones ajenas a la catalana tienen y pocos se rasgan las vestiduras. No hace falta ennumerarlos, ¿eh?

Señor Citoyen, mantenga sus tesis. No le pido que las cambie, en absluto, pues son razonables, pero no trate de aplicarlas a la realidad catalana, porque no es posible a día de hoy. Debe dirigirlas en otra dirección. Hay muchas cosas de aquí, de nuestra cotidianeidad, que no tiene en cuenta (porque no conoce) y de las que hemos hablado sobradamente en este debate.

Y cuando habla y trata de puntualizar las cifras y los datos que con tanta generosidad ha proporcionado el señor Donaire, piense que entra de lleno en los mismísimos cerros de Úbeda. Claro que es posible discutir las comparaciones respecto a Cataluña cuando hablamos de otros países, de otras realidades. Yo pienso que nuestro anfitrión no ha publicado todos estos datos para decirnos que hay casos como el de Cataluña, no señor, o al menos creo que no era ése su principal propósito. Yo lo veo como una guía para entender que en el mundo hay múltiples realidades, cada una con sus propias características, con sus rasgos más personales, y que a pesar de las diferencias y de los matices que usted mismo ha expuesto, hay una idea común que se repite en esos países, y es la del profundo respeto que se manifiesta por la lengua ajena, a pesar de los enfrentamientos, que también los hay, respeto o al menos comprensión, desde dentro y desde fuera.

Las lenguas son tesoros artísticos, no, son mucho más, son tesoros humanos, realidades que superan cualquier intento por tratarlas materialmente, friamente. Las lenguas pertenecen a lo más profundo y trascendente de las sociedades que las hablan, y cuando eso se entienda, cuando eso lo entienda usted (y yo pienso sinceramente que usted lo entiende) este tipo de debates no tendrán sentido. Me alegro de ser, como mínimo, bilngüe, y espero que mis hijos lo sean, y quiero que el catalán perdure porque me ilusiona pensar que de aquí a 500 años, un joven abrirá un ejemplar del "Tirant lo Blanc" y podrá leerlo en su versión original y no tendrá que leerlo traducido al castellano o a la lengua que entonces se hable por aquí, aunque encuentre palabras del catalán antiguo que ya estarán en desuso, pero podrá disfrutar de las maravillas de una lengua que las tiene a raudales. Si es necesario sobreproteger dicha lengua para que eso suceda me parece perfecto y absolutamente respetable (siempre y cuando no se perjudique al castellano) y quien me critique por ello, o es un desalmado o un intolerante o no se entera de la misa la mitad.

don-aire ha dit...

Ignasi

Ignasi, no et pensis. Els temps canvien tant que fins i tot el PSC et sorprendia ara.

don-aire ha dit...

Anónimo

Permítame que insiste. En el Parlament de Cataluña no sólo "se puede" hablar en castellano, sino que se ha hablado. Si quiere le cito algunas intervenciones en este idioma. ¿Por qué no se hace lo mismo en el Congreso?

don-aire ha dit...

Pululante

1. Hay muchos estados donde se utiliza en la administración de todo el país la lengua de una parte. Fíjate qué diferencia. Yo estuve viviendo en Montreal y recuerdo muy sorprendido cómo todos los candidatos hablaban en francés cuando hacían la campaña en Quebec. ¿Se imaginan eso aquí?.
Yo me quejo de la administración española no tiene un ápice de sensibilidad hacia las otras lenguas españolas (que es como las llama en la Constitución).

2. Es cierto que el redactado del Estatut pone por delante el catalán. Es lógico. Es la lengua de Cataluña. Ese punto y seguido es simbólico, y a mi me parece muy bien.

3. El principio que rige en el siguiente: "Una persona que vive en Cataluña y que va a la administración tiene que poder ser atendida en la lengua que prefiera". Como en todos los países del mundo, hay una lengua "preferente", que es la catalana, pero todos los miembros de la administración tienen que ser bilingües. Los derechos de los castellanohablantes no están menospreciados: Si te diriges a la administración siempre en castellano, obtendrás una respuesta en este idioma. Nada cambia para ellos.
La novedad se da en el colectivo que sí está discriminado: Los catalanohablantes que hasta ahora se dirigían a una administración y a menudo no podían hablar en su propia lengua. Ésta (y no otra) es la anormalidad que intenta corregir el Estatut. Me cuesta mucho ver cuál es el problema.

don-aire ha dit...

Citoyen

1. Cataluña es algo más que una comunidad autónoma. La identidad nacional persiste desde hace más de un siglo y ha resistido dos dictaduras. Mi concepto de nación es muy claro: es nación un pueblo que se considera como tal. La estructura administrativa es, sin duda, una CA. pero eso no quita que exista un poso nacional.

2. Si no le gusta lo de "deber" de hablar catalán, podemos quitar también de la Constitución el deber de hablar español.

3. Su concepción de qué es una administración es bastante fría, casi una ecuación. Yo no comparto esa idea francesa de la administración como el resultado casi perfecto de modelos de optimización.
Mire. Yo tengo un principio más simple. La administración es un organismo que intenta hacer más felices a las personas que administra. Y felicidad no siempre es optimización. Por ejemplo, a mi me encanta ir a pie por la ciudad: No es el resultado de un análisis de costes - beneficios. Es simplemente una opción personal. Me gusta más y por eso lo hago. Pero si fuera en taxi, llegaría antes y mi jornada laboral se podría reducir más.
Si la gente pide que sus impuestos se gasten en una televisión pública que perpetra programas como "noche de fiesta", pues adelante. Estar todo el día con la calculadora definiendo funciones de máximo rendimiento no sirve para (casi) nada, porque al final hay tantas variables en juego que la ecuación nunca es perfecta.

4. En todo caso, peca de demagogia. El presupuesto anual de la política lingüística es de 27 millones de euros y el de la sanidad catalana de más de 8.000 millones. Por cierto, si se acerca a una gasolinera catalana se dará cuenta de una cosa: es más cara aquí, porque los impuestos son más elevados. El déficit de la balanza fiscal acumulado se sitúa en torno a 17.000 millones. No me diga que el déficit se origina por la lengua.
Ya puestos a criticar podríamos entar con el Instituto Cervantes, que tiene un presupuesto de 67 millones de euros y una plantilla de 800 personas. Y a diferencia de los Servicios Lingüísticos de Cataluña (donde una parte importante de la aportación de la GdC se compensa con las inscripciones en los cursos), en el Instituto Cervantes el 88% de su presupuesto proviene directamente de una transferencia del Estado. Es decir, que en Cataluña pagamos la difusión del español (cosa que me parece bien), pero en España no se paga la difusión del catalán. Ole.

5. Por cierto, cuando el artículo 3.3. de la CE dice que el Gobierno velará por todas las lenguas españolas (es decir, castellano, catalán, vasco y gallego) ¿estaba haciendo un brindis al sol?

don-aire ha dit...

enrock

Apreciat enrock
Benvingut a la blogosfera.
Espero que tothom tingui la teva tolerància i capacitat d'adaptació.
Visiteu el seu blog i no us perdeu la seva genial partida amb un MI (Mestre Internacional).
Aupa JOrdi

Vincenzo ha dit...

Me he divertido mucho con este debate que he encontrado pleno de opiniones y argumentos válidos.
Además sus respuestas han resultado siempre satisfactorias señor don-aire, pero creo que hay un punto importante que no ha conseguido contestar con acierto, y me refiero a la matización del señor Citoyen de que aqui "no hay multilingüismo, hay monolingûismo con giros bilingües" para luego argumentar: "Yo, como ciudadano español, quiero estar seguro de poder entender lo que digan los diputados que nos representan".
Creo que ahí está concentrada toda la cuestón y me encantará ver si puede ser refutado convenientememte.
También tengo que lamentar no haber podido seguir los argumentos del señor Enrock, no es que no consiga entenderle, pero siento que es mayor el esfuerzo que he de poner en hacerlo que el que el hubiese tenido que poner para expresarse en una lengua de inmediata comprensión para mi.
Yo por mi parte soy gallegoparlante.

Lucien de Peiro ha dit...

No sé a quién contesto con esto, pero hay un punto que veo de difícil acuerdo porque toca la sensibilidad de cada uno. Lo explicaré con un ejemplo:

Si en el Parlament de Catalunya un diputado habla aranés puede que necesite traducción para entenderlo perfectamente. No obstante me parcera estupendo y disfrutaré del hecho de que utilice el idioma de su tierra, a pesar de que domine perfectamente el catalán. Esto no es práctico a efectos de desarrollo de la rutina parlamentaria y quiero decir que me da igual. Mi sentido práctico no se alterará por esta situación. Valoro más la genuina expresión de un ser humano que un desarrollo eminente práctico de la actividad que esa persona desarrolla. Puede que esta sensibilidad yo mismo no la qprobase o no apoyase en algún otro ámbito de la vida, en el que yo mismo, como digo, reclamaría mayor sentido pr´ctico, pero en el asunto que aquí nos reúne no tengo ninguna duda.

Otros no entenderán que se emplee un idioma distinto al que todos dominan, pero qué quieren estas personas que les diga. ¿Pretenden que mire el mundo con su óptica? ¿Pretendo que lo miren con la mía? Al final supongo que la mayoría decide. Yo estaría encantado de que un diputado catalán se expresase en la lengua de Llull en el congreso de Madrid, pero si la mayoría de diputados de aquella cámara no lo ve así, sólo me queda tratar de persuadirlos o convencerlos con "armas" democráticas. Ahora bien, yo espero el mismo grado de respeto por la situación en el parlamento catalán y, sobre todo, por mi opinión sobre lo que yo consideraría un Congreso de los Diputados como Dios manda.

don-aire ha dit...

Vincenzo

Ésta es una pàgina bilingüe y eso crea problemas. En realidad, es monolingüe variable. Había creado una versión en castellano, pero es tan complicado que he optado por ir alternando las lenguas. Ya sé que en castellano se abre a más gente, pero no quiero renunciar 100% al catalán (y enrock tampoco). De todas formas, es bastante inteligible, ¿no crees?. No lo tomes como un despecho. Es un buen amigo y nos hablamos en catalán, por eso lo usó.

No he entendido muy bien tu reto. Voy a decirte lo que me ha parecido deducir y si no es eso, entonces por favor, acláramelo y rectificaré. Yo entiendo que tú (y citoyen) decís que queréis entender a los diputados y que para ello nada mejor que usar una lengua común.

En el punto 8 de mi corolario expuse la idea de que hay muchas soluciones prácticas para los problemas cotidianos. Por ejemplo. Se puede hablar en catalán en el atril siempre y cuando, el diputado haya entregado una copia de su discurso y haya sido traducida al castellano. En el momento de su intervención, tanto los diputados (con traducción simultánea) como los teleespectadores (con subtítulos o incluso simplemente con una opción del menú cuando haya TDT) pueden seguirlo en su lengua. Y ya está. Todos contentos.
Y pactemos que la réplica (improvisada) se hace en castellano.

Hay una cuestión que es importante. Una persona que habla normalmente en catalán, aunque domine el castellano en realidad está traduciendo mentalmente. por mucho que se domine una lengua, al final todos tenemos un idioma de "pensamiento", el que utilizamos cuando soñamos o cuando nos enfadamos o cuando decimos palabras cariñosas. No nos salen en otra lengua. Una cuestión tan importante como un discurso parlamentario no puede ser escatimado por una cuestión operativa. El que traduce juega en desventaja. Hay muchos catalanes que no saben muy bien cómo traducir expresiones, giros o dichos y sentencias. La oratoria forma parte de la política.

La segunda razón es simbólica. a mi me gusta mucho, por ejemplo, que en los mítines del PSC (importantes) haya siempre una traducción al lenguaje de los signos. A lo mejor sólo hay tres sordos. Pero es una forma de decir: vosotros también importáis. Incluso los que no tenemos problemas auditivos escuchamos un mensaje, que es "ellos existen y merecen un respeto".

España tiene cuatro lenguas oficiales. En Canadá todo el mundo habla inglés. Es como el castellano en España. Pero un diputado puede ir a la cámara canadiense (en Ottawa) o cualquier tribunal y hablar en inglés. Canadá también es monolingüe con espacios de bilingüismo. Pero en Canadá se vive en el francés como un patrimonio, como uno de los elementos que demuestra que Canadá no es USA. Lo mismo ocurre en Finlandia: todos hablan finés y algunos hablan sueco, pero se respeta (y mucho) a la comunidad sueca por pequeña que sea. Es una forma de decirles: "Creemos en vosotros, también sois importantes". De eso se trata.

Cuando yo he estado en Galicia, mis anfitriones hablaron en gallego entre ellos y en español conmigo. Hasta que yo les pedí que hablasen siempre en gallego: es mejor que el esfuerzo lo haga yo que ellos. Ya lo sé que es más fácil con el gallego con el catalán (y no te digo con el vasco), pero todo es una cuestión de sensibilidad y respeto. Lo he explicado en el post. Cuando viajé a Japón por motivos parlamentarios, te puedo asegurar que los anfitriones se sentían muy agradecidos por el esfuerzo que hice en aprender algunas frases. Era mi manera de decirles: "hablaremos en inglés o en español, porque así nos entenderemos, pero quiero que sepáis que respeto mucho vuestra cultura".

Por cierto, Vicenzo, muy buen blog. Me gustó el post sobre tus desmentidos.

Citoyen ha dit...

Don josé antonio, yo sueño y pienso en dos lenguas distintas... Por cierto, habida cuenta de la progresiva implantación de inmigrantes en nuestro país ¿estamos dispuestos a que a medios largo plazo se puede hablar en árabe en el parlamento? ¿en rumano tal vez?

Les he contestado, de forma mas general en mi blog a todos ustedes. Tomense mi en serio la amenaza del segundo p arrafo Bu!!!!

http://auxarmescitoyens.blogspot.com/2006/01/un-proyecto-socialista-para-la.html

Anònim ha dit...

Estem en un estat, perdó hauria de dir regio d'Europa o Regne d'Espanya, tercermundista (que confon les parts amb el tot: la regió d'europa amb Castella). Pel que fa referència a la diversitat lingüística i plurinacional. Mentre hi hagi gent que es pensa que el català no està en perill i que hi hagi la prepotència del Castellà sobre les altres llengües de l'estat no evolucionarem.