10 d’abril 2008

El principio del fin

El Parlamento Europeo está debatiendo un texto que puede ser transcendental en la política europea de acceso a los recursos culturales, especialmente en formato digital. El informe del socialista francés Guy Bono considera esencial garantizar un acceso sin obstáculos a los contenidos culturales en línea, "por encima de una lógica puramente económica y comercial". Por ello, estima "vital" una reforma de los derechos sobre la propiedad intelectual, incluso como herramienta para promover la creatividad y alentar el desarrollo de obras culturales, sin olvidar que estos derechos son "indispensables para la supervivencia de las industrias culturales".

En este sentido, la comisión parlamentaria opina que la Unión Europea debe ejercer su función de promotora sobre dichos contenidos culturales, garantizando que los creadores reciban las compensaciones económicas "justas y adecuadas". Igualmente, valora otras iniciativas como la concesión de deducciones fiscales a las industrias culturales o la aplicación de tipos reducidos de IVA a todos los productos culturales.

El texto observa que la fragmentación del sector creativo en Europa y falta de grupos culturales paneuropeos pueden ser un freno para el papel cultural de Europa en el mundo. Barrera que puede obstaculizar también el crecimiento económico y la creación de empleo en el continente. En 2003 este sector aportó 654 mil millones, el 2,6% del PIB de la UE, (el 2,3% en el caso español); empleó en 2004 a más de cinco millones de europeos (un 3,1% de la población activa de la Unión), y su crecimiento entre 1999 y 2003 fue un 12,3% superior al del resto de la economía. (considerando T e informe de la Comisión sobre la industria cultural y creativa).

La resolución propone un cambio sin precedentes en el acceso a los recursos culturales, especialmente en formato digital. Estamos, seguramente, a las puertas de un nuevo escenario. ¿Es el principio del fin del canon?

2 comentaris:

Jessica ha dit...

Con que fuese el fin al canon por préstamo en las bibliotecas, que en España se aprobó por la trasposición de otra directiva europea, me daba con un canto en los dientes.

don-aire ha dit...

Cada día tengo más claro que la solución de casi todo está en Europa.