05 de juliol 2008

El Cíbercongreso (IV)

Aunque el PP se esfuerza en presentar un cambio de look, continúa atrapado en sus cadenas habituales. El Manifiesto por la lengua común es un nuevo ejercicio de catalanofobia. Es un escrito contra la lengua catalana.

El Congreso del PSOE ha vuelto a marcar la frontera entre ellos y nosotros. Abrió el presidente extremeño, Fernández Vara, saludando en todas las lenguas españolas. Continuó José Blanco, con una defensa cerrada de la riqueza lingüística, ya que las lenguas "son patrimonio de todos". Y cerró el Presidente con una apuesta inequívoca en favor del modelo de convivencia lingüística catalán.

El documento final sobre las lenguas demuestra que, una vez más, existe una enorme Línea Maginot que separa el Manifiesto apoyado por el PP y la visión del PSOE. En el escrito podemos leer: "Estas otras lenguas, también españolas y, por lo tanto, patrimonio de todos, necesitan en paralelo una proyección y una protección". Y que "la inmersión es un modelo de cohesión social y no de segregación, garantiza la igualdad de todos los ciudadanos y nos hace más libres. Igualdad y libertad es vertebración social".