23 de juny 2009

Irán 2.0. Luces y sombras


Hay dos formas de aproximarse al conflicto post-electoral de Irán. Podríamos intentar construir una interpretación geopolítica, que intente dar forma a un conjunto desordenado de piezas: el control del estrecho de Ormuz, la nueva estrategia de Obama, la inestabilidad estable de Irak - Afganistán, la creación de un eje antisistema, la distancia entre la modernidad iraní y el sistema teocrático...

O podemos seguir el hilo de la narración a partir de sus protagonistas. Todos los medios se han apresurado a certificar el nacimiento de una nueva forma de información, basada en las redes sociales. Y en este nuevo escenario ha emergido la potencialidad del twitter como herramienta de comunicación desde el epicentro de los conflictos. Sigan, por ejemplo, el conflicto iraní en los 140 caracteres del twitter/#IranElection. Incluso han aparecido eficaces manuales de ciberactivismo sobre twitter.

Pero todas las luces proyectan haces de sombra, que debemos tener presente. Yo he anotado tres problemas:

1. La credibilidad de las fuentes. ¿Y si en realidad Hassan es Miguel Angel Pérez, un bibliotecario ocioso de Ciudad Real?. ¿Cómo testar la validez de las fuentes en un océano de nicks sin rostro?.

2. La vulnerabilidad de las fuentes. Los relatos in situ de los protagonistas del conflicto son un material preciado por los diversos mecanismos de represión. ¿Cómo dar detalles de forma transparente, expuesto también a la mirada del represor?.

3. La caducidad de los conflictos. Difícilmente un tema "aguanta" una semana entre las redes sociales. La constante actualización de las redes sociales (un blog, un muro de facebook, un perfil de twitter) exige renovar los temas y reemplazar los tags. Ayer fue Irán. Hoy es Michael Jackson. Mañana, la financiación.