27 de març 2011

Turismo y compra



Estos días ha sido noticia el flamante edificio de las Arenas de Barcelona, la vieja plaza de toros reconvertida en un complejo comercial. La apuesta arquitectónica de Barcelona ha permitido incorporar nuevos iconos urbanos en el paisaje turístico (como ya comentamos en clan-destinos) y ha merecido la atención del Financial Times. La oferta comercial de Barcelona juega entre los ejes urbanos (organizados en el Shopping Line) y los nodos comerciales, como La Maquinista, Glòries, El Triangle, Illa Diagonal o las Arenas.

Turismo y compra

La actividad comercial es un componente muy relevante en el comportamiento de los visitantes, especialmente en el turismo urbano y metropolitano. Las compras son una de las motivaciones esenciales entre los turistas de Hong Kong, Dubai o Londres. En Singapur, una de las cinco ciudades más visitadas del mundo, se extiende una de las mayores concentraciones comerciales del mundo en el Orchad Road. Y éste es uno de los principales argumentos turísticos de la ciudad asiática. Los establecimientos comerciales urbanos conviven con la oferta gastronómica y de ocio para crear corredores turísticos, esenciales en la vitalidad turística de un destino.

Shopping malls

Los centros comerciales (shopping malls) son espacios cerrados, organizados de forma centralizada, compuestos por grandes almacenes, que actúan como anclas del complejo, y pequeñas tiendas frecuentemente franquiciadas. El primer shopping mall, Southdale Center, fue creado en 1956 por el arquitecto austriaco Víctor Gruen en un suburbio de Edina. El primer centro recogió no sólo los principios formales de estas nuevas estructuras, sino también los principios sociales y geográficos: Los shopping mall se sitúan en las áreas perirubanas, donde crean un espacio de relación social, al margen del espacio en el que se sitúan. Por eso, la importación de los centros comerciales americanos puso en peligro la viabilidad del comercio urbano tradicional. Y en las ciudades turísticas alteró los corredores comerciales clásicos.

Los nuevos shopping malls

A partir de los años 90, los centros comerciales diseminados por los inmensos suburbios norteamericanos parecen entrar en una crisis del modelo. Y ello motivó una profunda mutación de los centros comerciales, que tendrá un efecto directo sobre el turismo urbano. La primera respuesta fue la introducción de ofertas de ocio en el catálogo de servicios de los centros: cines, restaurantes, salas de ocio, parques de atracciones, espacios deportivos... El Dubai Mall es el mayor complejo mundial y acoge un acuario, un pista de hielo, un gigante de los juegos electrónicos o un parque temático en su interior. Mentrocentre, en el corazón de Inglaterra, tiene una superficie de ocio superior a la comercial. Y el West Edmonton Mall dispone de un parque temático, un parque de atracciones, un parque acuático y diversas atracciones vinculadas con el agua.

La segunda estrategia fue la irrupción de los shopping malls en el centro de las ciudades, alterando el principio suburbano de los centros originales. La cadena canadiense Eaton fue una de las primeras en adoptar la localización central, de manera que los complejos actuasen como dinamizadores urbanos. La estructura urbana de Montreal pivota sobre los centros urbanos, como Eaton, Desjardins, Cours Mont-Royal o el imponente Les Promenades de la Cathedrale. En España, El Corte Inglés ha actuado como un ancla de los distritos comerciales, a pesar de la competencia con el comercio urbano.

Turismo y centros comerciales

Los centros comerciales se han integrado como nodos turísticos a veces con la capacidad de atracción de una catedral o un gran museo. En algunos casos, estos centros comerciales tienen una localización periférica y arrastran una parte del consumo comercial que tenía lugar en los centros urbanos. Éste es el caso de La Roca Village, un potente imán turístico que actúa en detrimento de la oferta comercial urbana de Barcelona o las estrategias comerciales del Sur de Madrid. En otros casos, los nuevos centros se sitúan en espacios centrales o refuerzan la estrategia de nuevas centralidades urbanas. Arenas Barcelona puede jugar un papel muy eficiente como rótula entre el eje de ocio del Paralelo de Barcelona, la Feria de Barcelona y el potente eje comercial de la Calle de Sants.

Publicado en clan-destinos

1 comentari:

Marta Soto ha dit...

Muy interesante el post! Una realidad que estamos viviendo y que en mi opinión está desvirtuando en ocasiones la esencia del turismo. En Málaga, mi ciudad, la Administración ha apostado por una remodelación de las instalaciones portuarias que pasan por construir un centro comercial, simulando el caso de Barcelona (será el 5º en la zona centro)cuando la oferta cultural y de ocio de la ciudad crece únicamente(algo es algo) a golpe de nuevo museo.Creo que el turismo de shopping no puede convertirse en la estrella de destinos como éste, necesitado de una diversificación de actividades y opciones de ocio que pasen por apostar por el pequeño comercio y la innovación.