04 de desembre 2015

Las últimas elecciones de la transición



El PP va a ser el partido más votado de las últimas elecciones de la transición. El 20D Rajoy ganará por poco. Y el 21D cambiaremos de pantalla, de escenario y de decorado. Se acabará la transición y empezará una nueva etapa. En otras palabras, lo más importante no es lo que pase el 20D, sino lo que pasará el 21D.

1. El PP y el PSOE aguantan porque sobrevive la generación de la transición, ya envejecida. Las nuevas cohortes no los van a votar, de manera que su tendencia natural será una progresiva desintegración. 

2. La verdadera crisis en España no es económica, sino política. La clave es que (una parte de) los ciudadanos no se sienten representados con los partidos clásicos, porque los partidos clásicos han actuado al margen de los ciudadanos. Y la crisis de representación es tan grave que no hay forma de recuperar crédito. Los nuevos partidos (éstos y los que vendrán) cambiarán el modelo de conexión entre sociedad y política. 

3. Lo más relevante del 21D es que la crisis del sistema ocupará el Congreso. No de forma mayoritaria, es cierto. Pero su representación será tan visible que se integrará en la percepción colectiva de la política del país. Que la suma de Ciudadanos y Podemos supere al PSOE o al PP y que Ciudadanos sea la segunda fuerza del país dibujará un mapa mental irreversible. Ya no habrá forma de volver a la pantalla de los 90. 

4. Éstos son los últimos programas que callan (por prudencia, por táctica) la Gran Reforma. Ya no es posible pensar en un futuro próximo sin organizar un nuevo escenario, que quiere decir una nueva Constitución, un nuevo modelo territorial, un nuevo modelo de organización y, probablemente, un rediseño de los partidos y el sistema electoral. En las próximas elecciones, ningún partido evitará la GR, aunque lógicamente las intensidades del cambio variarán. Éste será el último servicio del PSOE al sistema: Su predisposición al cambio es mayor y se sumará a la fuerza transformadora de los nuevos. Tarde o temprano la GR alcanzará los dos tercios y se hará con o sin el PP. 

5. Las últimas elecciones de la transición acabarán simbólicamente con un presidente inmóvil, encerrado en un plasma, ausente incluso en los debates, el presidente menguante. Será la representación metafórica de un fin de ciclo. Y lógicamente, en 2017 se convocarán de nuevo elecciones, donde el batacazo del PP y del PSOE será épico. Primera caerá el PSOE y después el PP.

6. El sucesor de Rajoy será Rivera. Ciudadanos ganará las elecciones anticipadas de la post-transición, en un momento en que la propuesta de reformas será mucho más contundente que la actual. De todas formas, Ciudadanos es la UCD de la post-transición, un partido creado por el sistema para dejar todo atado y bien atado. Y presiento que Rivera y C's acabarán como Suárez. 

7. El modelo político con más recorrido es el de Podemos. Ciudadanos es el último esfuerzo de la vieja política para parecer nueva, un invento desde dentro. Podemos es una estructura en red, bottom-up, bien conectada con nodos locales que hablan el lenguaje de la calle. Tal vez Podemos nunca llegará demasiado lejos. Pero su sistema político es lo más parecido a la política que viene. Y su propuesta de GR es lo más cercano a la reforma que acabará siendo.

La noche del 20D Rajoy saldrá del plasma y por un momento bailará en el balcón de Génova. Será la última representación de la política de la transición. El 21D será el primer día del nuevo escenario. Eh... ¿y la europea?. 

1 comentari:

Manel Miró Alaix ha dit...

Apostaría por el escenario de futuro que dibujas. Creo que se acerca mucho a lo que sucederá los próximos años.